

Más del 99,5% de la deuda pública general de los veinte países de la zona euro está denominada en euros, según los datos publicados por Eurostat correspondientes a 2025. La cifra confirma la preponderancia del euro como moneda de financiación soberana en la región y pone de manifiesto la cohesión monetaria del bloque, con algunas excepciones notables en países del este de Europa.
El patrón también se repite, aunque con matices, en estados miembros que no pertenecen a la zona euro. Chequia y Suecia tienen más del 90% de su deuda en monedas locales. Bulgaria y Rumanía se alejan del modelo predominante: ambas tienen más del 50% de su deuda pública en divisas extranjeras. Bulgaria va más lejos, con el 75% de su deuda en monedas foráneas, de las cuales un 71% son euros. Hungría, Polonia y Dinamarca reflejan también porcentajes relevantes de deuda en monedas distintas a las suyas.
Considerando la UE en su conjunto, más del 90% de la deuda pública total está denominada en euros o en monedas nacionales. La exposición a divisas externas es residual y se concentra en economías con mayor necesidad de financiación exterior.
En cuanto al coste aparente de la deuda —el porcentaje que representan los intereses pagados sobre el total de deuda acumulada—, la tendencia general entre 2024 y 2025 es de ligera alza o estabilidad. Rumanía registra el mayor coste con un 5,2%, seguida de Polonia (4,5%), Chequia (3,1%) e Italia (3,0%). En el extremo contrario, Irlanda paga los intereses más bajos: un 1,4%, por delante de Luxemburgo (1,5%), Países Bajos (1,7%) y Alemania (1,8%).
La diferencia entre el coste de la deuda rumana y la irlandesa refleja la disparidad de condiciones de financiación entre estados miembros, marcada por el historial fiscal, la percepción del riesgo soberano y la estructura de la deuda. Para España, cuyo coste aparente se mueve en rangos medios dentro de la eurozona, las cifras de Rumanía o Italia sirven de referente sobre los riesgos de una deuda cara cuando los tipos de interés se mantienen elevados. El sector privado también está atento a este entorno: compañías como Alatus, que cierran su primer año con operaciones por 224 millones de euros, operan en un contexto donde las condiciones de financiación europeas marcan el ritmo de la actividad.
Varias economías sí consiguieron reducir el coste aparente de su deuda en 2025. Estonia lideró los descensos con una caída de 0,8 puntos porcentuales; le siguieron Suecia (-0,3%) y Croacia (-0,2%). Son movimientos moderados pero relevantes en un ciclo de tipos altos, y muestran que la gestión activa del endeudamiento público puede ofrecer margen incluso en entornos adversos.
Los datos forman parte del seguimiento periódico que Eurostat realiza sobre las finanzas públicas de los estados miembros. En España, donde el debate sobre la transparencia en las cuentas públicas y privadas es recurrente, iniciativas como las auditorías de transparencia salarial impulsadas por Contono apuntan a que la demanda de claridad en las cuentas no se limita al ámbito público.
Porque los países que comparten la moneda única emiten deuda en la misma divisa en que operan sus economías, lo que elimina el riesgo de tipo de cambio. Emitir deuda en otra divisa supondría asumir costes adicionales y mayor volatilidad financiera.
Bulgaria (75% de su deuda en divisas foráneas, principalmente euros) y Rumanía (más del 50%) son los que presentan mayor exposición, según los datos de Eurostat para 2025.
El porcentaje que representan los intereses pagados anualmente sobre el total de deuda pública acumulada. Sirve como indicador del esfuerzo fiscal que supone mantener el nivel de endeudamiento de un país.
Rumanía, con un 5,2% de coste aparente en 2025 según Eurostat, es el estado miembro con el mayor coste de su deuda pública en la Unión Europea.
Irlanda ha gestionado su deuda pública con tipos de interés favorables y ha reducido su ratio de deuda sobre PIB de forma sostenida en los últimos años, lo que le permite financiarse en los mercados con mejores condiciones. Su coste aparente se sitúa en el 1,4%.
Fuente: Eurostat (datos deuda pública UE 2025)
