
El cambio climático se perfila como un factor determinante para la economía mundial, con la inminente llegada de un fenómeno climatológico extraordinario: el Super El Niño. Los efectos de este fenómeno podrían repercutir significativamente en el mercado de materias primas para el año 2027, según un informe reciente de Freedom24. Las producciones de azúcar, aceite de palma, cacao, café, arroz y harina de pescado se encuentran en la línea de fuego ante estas tensiones climáticas.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) ha señalado que la región Niño-3.4 está experimentando una anomalía de temperatura de +2,1 °C. Las probabilidades de un episodio de El Niño fuerte o muy fuerte entre enero y marzo de 2027 superan el 83%. Desde un punto de vista histórico, estos eventos han ocasionado incrementos significativos en los precios de materias primas, con picos de hasta un 9% en momentos de mayor impacto.
Para los inversores, como apunta Pedro Santa Cruz, director de Freedom24 Iberia, el reto radica en estimar cuánto de este impacto ya está reflejado en los precios actuales. «El quid del asunto está en si la producción finalmente será peor de lo esperado», señala.
El panorama resulta desolador para el azúcar, que enfrenta retos en países clave como India, Tailandia y Brasil. Su precio ha alcanzado recientemente los 20,7 centavos de dólar por libra, lo que supone un aumento del 31% respecto al año anterior. Se prevé un déficit global de aproximadamente 900,000 toneladas para la campaña 2026/27. En el caso del aceite de palma, Indonesia anticipa una reducción del 3% en la producción y una caída del 15% en las exportaciones en 2027.
En la misma línea, el cacao enfrenta serias dificultades, con caídas estimadas del 11% en Costa de Marfil y del 13% en Ghana. Los cultivos de café también se ven amenazados; la variedad robusta en Vietnam e Indonesia y la arábica en Brasil no escapan a las adversidades climáticas. El arroz es igualmente vulnerable a las variaciones que El Niño pueda inducir.
Las tensiones en el mercado se ven exacerbadas por factores geopolíticos, sobre todo en el ámbito agrícola. El trigo en el mercado de Chicago ha experimentado una subida del 31% debido a perturbaciones en el mar Negro, mientras la guerra en Irán ha disparado los precios del petróleo Brent a cifras históricas.
En cuanto a las previsiones para el gas natural, varían según cada región. Se espera un invierno más suave en Estados Unidos, lo cual podría reducir su demanda. En Europa, sin embargo, los precios continúan bajo presión debido a las limitaciones en el suministro. Ante este escenario, la confluencia del Super El Niño, los elevados costos energéticos y las tensiones geopolíticas amenaza con intensificar las presiones inflacionistas.
De acuerdo con JPMorgan, un Super El Niño podría sumar hasta 0,7 puntos porcentuales a la inflación alimentaria global. Si se combina con un choque energético, el impacto podría ser aún mayor, alcanzando entre 1,3 y 1,5 puntos porcentuales. Las verdaderas implicaciones económicas de estos fenómenos podrían revelarse a lo largo de 2027, comprometiendo tanto la producción como los costos de múltiples materias primas a nivel mundial.
