

Micron Technology ha firmado una carta de intenciones para adquirir el complejo fabril P5 de Powerchip Semiconductor Manufacturing Corporation (PSMC) en Tongluo, Taiwán, por 1.800 millones de dólares en efectivo. Este movimiento, aún pendiente de acuerdos definitivos y aprobaciones regulatorias, destaca en un momento crucial para la industria de la memoria, donde la capacidad de producción se ha convertido en un tema de primer orden.
La operación proporciona a Micron control directo sobre el terreno, las instalaciones y una sala blanca de fabricación de 300 mm, mientras que PSMC mantiene la propiedad de los activos y maquinaria existente. Esta estrategia permite a Micron minimizar la fricción de integrar equipos heterogéneos y alinear el activo adquirido con su hoja de ruta tecnológica de producción.
Un elemento clave del acuerdo es la intención de ambas empresas de establecer una alianza estratégica a largo plazo, centrada en la fabricación de DRAM en Taiwán, con un enfoque particular en los servicios de «post-wafer». Este tipo de acuerdos es fundamental en un contexto de alta demanda, especialmente impulsada por centros de datos e inteligencia artificial.
El calendario proyectado por Micron incluye cerrar la transacción en el segundo semestre de 2026, con la perspectiva de iniciar una producción significativa de obleas de DRAM a partir de la segunda mitad de 2027. La planta en Tongluo aportará una sala blanca de 300,000 pies cuadrados, elemento crucial en la fabricación avanzada de semiconductores.
Micron justifica esta operación en la creciente demanda de memoria, una situación que el sector observa desde 2024-2025 y que no se soluciona apenas optimizando inventarios. La proximidad del complejo de Tongluo a las instalaciones de Micron en Taichung, Taiwán, sugiere sinergias operativas que abarcan personal, proveedores, logística y resiliencia operacional.
El impacto potencial en el mercado de DRAM, aunque a mediano plazo, es significativo. Se espera que la primera etapa del proyecto incremente la capacidad mundial de producción de DRAM en más del 10% hacia finales de 2026, con la mayor parte del efecto ya visible desde 2027. La consolidación de capacidad propia por parte de Micron no solo busca proteger su margen de ganancias sino también asegurar el suministro durante ciclos de demanda intensiva.
La compra señala un giro hacia un modelo donde los grandes fabricantes de memoria optan por propiedad y control directo de sus activos clave, alejándose de dependencias con terceros que podrían volverse inciertas debido a cambios en el ciclo económico, el capital o la geopolítica. PSMC, por su parte, mantendrá su independencia pese a la transferencia del control del complejo fabril. Este desarrollo marca una diferencia estructural en la forma en que se gestionan las operaciones físicas y estratégicas dentro de la industria semiconductora.
Más información y referencias en Noticias Cloud.
