
En un gesto de unidad y condena, la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, acompañada por miembros del Gobierno municipal y representantes de diversos grupos políticos, presidió esta mañana un emotivo minuto de silencio en la emblemática plaza de Cibeles. El acto fue convocado a raíz del presunto asesinato por violencia de género de una vecina del distrito de Carabanchel ocurrido el pasado martes, un trágico suceso que ha conmocionado a la comunidad madrileña.
Durante el homenaje, Inma Sanz expresó su más enérgica repulsa al crimen, poniendo de manifiesto el compromiso del Ayuntamiento de Madrid en la lucha contra la violencia de género. Con un tono serio y decidido, la vicealcaldesa extendió su apoyo y acompañamiento a los familiares de la víctima, y lamentó las «cifras tan brutales» de mujeres que han perdido la vida por estos delitos. Sanz remarcó que este asesinato representa el trágico desenlace de un período prolongado de sufrimiento y maltrato, subrayando la urgente necesidad de poner fin a esta lacra social.
Los datos son escalofriantes. Según la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, en 2026 se contabilizaron 43 mujeres asesinadas a causa de la violencia machista, elevando a 1.384 el total de casos mortales desde que se comenzaron a recopilar estadísticas en 2003. Estas cifras reflejan una problemática persistente que exige una intervención decidida por parte de las instituciones y la sociedad en su conjunto.
El minuto de silencio en la plaza de Cibeles no solo rindió homenaje a la víctima de Carabanchel, sino que también se convirtió en un símbolo de la lucha incesante contra la violencia de género, un flagelo que reclama medidas efectivas y un compromiso inquebrantable para erradicarlo de una vez por todas.
