Un grupo de casi 200 manifestantes se congregó en la calle Núñez de Balboa 31 de Madrid para protestar contra el grupo sanitario Ribera y el modelo de gestión público-privada de la sanidad, después de que se revelaran audios comprometidos del CEO del grupo, Pablo Gallart. En estos audios, Gallart supuestamente instruye al personal del Hospital de Torrejón de Ardoz para prolongar las listas de espera con el fin de aumentar la rentabilidad del negocio médico. Sin embargo, la ubicación elegida para la manifestación resultó ser incorrecta, ya que las oficinas del grupo Ribera se trasladaron hace más de una década a la calle Serrano 45, a 15 minutos del lugar de la concentración, que ahora es un edificio residencial con negocios ajenos a la sanidad.
A pesar del error logístico, los manifestantes, llegados de diversos barrios y ciudades de la Comunidad de Madrid, expresaron su malestar con cánticos y consignas, demandando la reversión de la ley que permite la gestión sanitaria público-privada. Rosa Orea, de la Coordinadora de Sanidad Pública de Ciudad Lineal, encapsuló el sentir general afirmando que la salud no debería ser un negocio. A su vez, las protestas tuvieron una marcada criticidad hacia la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y su pareja, en medio de un clima social crispado por las listas de espera y la percepción de comercialización de la sanidad. El ambiente de protesta contrasta notablemente con la tranquilidad habitual del barrio, marcado por el paso de jóvenes con bolsas de compras y terrazas llenas, reflejando las diferencias socioeconómicas que subyacen a las tensiones actuales.
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