
La clínica dental privada en Alzira, Valencia, donde falleció una niña de seis años tras recibir tratamiento, no tenía la autorización sanitaria necesaria para realizar técnicas de anestesia que requieren sedación con fármacos intravenosos. Según la Conselleria de Sanidad, la clínica está autorizada únicamente para administrar anestésicos locales como parte de sus servicios odontológicos. El trágico incidente ocurrió cuando la menor ingresó en parada cardiorrespiratoria en el Hospital de la Ribera, donde los médicos intentaron reanimarla sin éxito, declarando su muerte poco después. Ante estos eventos, la Conselleria ha iniciado un expediente informativo y suspendido temporalmente las actividades de la clínica, mientras que un juzgado de Alzira ha comenzado una investigación para esclarecer lo sucedido.
Los detalles han llevado a la Policía Nacional de Alzira a transferir la investigación al grupo de Homicidios, a la espera de los resultados de la autopsia. Otro caso relacionado destaca que, horas antes, una niña de cuatro años tratada en la misma clínica fue ingresada en el Hospital de la Ribera con fiebre, vómitos y somnolencia, siendo luego trasladada a la UCI pediátrica en Valencia, donde se encuentra estable. La propietaria de la clínica declaró que la menor fallecida salió “aparentemente bien” del centro dental tras recibir una sedación intravenosa para un procedimiento odontológico. Afirmó que se investigará el lote de anestesia utilizado, mientras se aclaran las circunstancias del fallecimiento.
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