El expresidente de Bolivia, Luis Arce, ha sido enviado a prisión preventiva durante cinco meses tras una decisión de un juez anticorrupción que lo vincula con cargos de enriquecimiento ilícito y otros delitos relacionados con corrupción cuando era ministro de Economía bajo la administración de Evo Morales. La medida se tomó porque, según el juez Elmer Laura, existen suficientes indicios para implicarlo en actividades ilegales durante su gestión. El encarcelamiento de Arce está conectado a una investigación más amplia sobre un presunto caso de corrupción en el desaparecido Fondo de Desarrollo para los Pueblos Indígenas Originarios y Comunidades Campesinas (Fondioc). Según la Fiscalía, Arce formó parte del directorio del Fondioc que aprobó proyectos millonarios que nunca se completaron o cuyos fondos fueron desviados.
El proceso contra Arce ha sido objeto de críticas y denuncias de irregularidades. Su detención ha sido vista por algunos como un acto de motivación política, pues se deriva de las acusaciones de una exdiputada del MAS, quien también está implicada en el caso. Gustavo Torrico, exviceministro de Coordinación Gubernamental, ha puesto en duda los fundamentos de la detención, asegurando que las transferencias de fondos figuraban en el presupuesto estatal desde 2010, sugiriendo que las acciones de Arce estaban autorizadas y documentadas. La investigación forma parte de las comisiones de la verdad establecidas por el nuevo gobierno del presidente centroderechista Rodrigo Paz, las cuales han reabierto casos de corrupción atribuidos a miembros del anterior partido gobernante, el Movimiento al Socialismo. Según estimaciones recientes, el desfalco del Fondioc pudo haber tenido un impacto económico considerable, calculado en 52 millones de dólares.
Leer noticia completa en El Pais.
