

El Ayuntamiento de Madrid y la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) han hecho público el primer balance del Plan Industrial 2025-2027, la hoja de ruta diseñada para reforzar la actividad fabril en la capital. La revisión se hizo durante el «Encuentro Empresarial: Prioridades y Necesidades de la Industria y Servindustria de la Ciudad de Madrid», organizado por CEIM al amparo del convenio firmado con el consistorio.
El acto reunió a representantes de asociaciones sectoriales y empresas madrileñas en un coloquio abierto. La sesión la presidió Esther Alía, al frente del Consejo de Industria de CEIM, y sirvió para que las compañías trasladaran de primera mano sus prioridades y los obstáculos del día a día.
Los asistentes plantearon cuestiones como los costes energéticos, la fiscalidad municipal, la disponibilidad de suelo industrial y la falta de relevo generacional en oficios técnicos. Según los participantes, el sector necesita reglas estables y procedimientos administrativos más cortos para poder competir con otras capitales europeas.
El encuentro también recogió propuestas concretas para dinamizar la actividad: incentivos a la digitalización, formación dual con centros madrileños y mecanismos para que las pymes accedan a contratación pública sin barreras técnicas.
El plan se firmó en septiembre, cuando el alcalde José Luis Martínez-Almeida rubricó el acuerdo con CEIM y los principales agentes del sector. La propuesta moviliza cerca de 200 millones de euros hasta 2027 y se articula en torno a líneas como innovación, sostenibilidad, internacionalización y captación de talento.
A esta hoja de ruta se sumó en marzo una convocatoria de subvenciones municipales para empresas del sector y de los servicios industriales conexos, una de las herramientas con las que el Ayuntamiento quiere trasladar el plan al tejido productivo.
Tanto la patronal madrileña como el consistorio insistieron en que el plan no es un documento cerrado, sino un marco que se irá ajustando según la realidad de las empresas. La fórmula consiste en abrir reuniones periódicas con asociaciones y compañías para detectar dónde fallan las medidas y dónde conviene reforzar el apoyo público.
Esa lógica de revisión continua busca responder a un escenario cambiante: tensiones en las cadenas de suministro, transición energética, inteligencia artificial aplicada a la fabricación y movimientos en el comercio internacional que afectan a las industrias instaladas en zonas como Vicálvaro, Villaverde o el corredor del Henares.
El Ayuntamiento y la patronal mantendrán nuevas mesas de trabajo en los próximos meses para concretar acciones por áreas: industria 4.0, formación profesional, financiación y promoción exterior. CEIM, por su parte, seguirá canalizando las propuestas del tejido empresarial al gobierno municipal a través de su Consejo de Industria.
Es la estrategia municipal aprobada en 2025 para reforzar la industria y los servicios industriales de la capital hasta 2027. Está dotada con cerca de 200 millones de euros y se articula sobre innovación, sostenibilidad, internacionalización y talento.
La interlocución con el sector privado se canaliza a través de CEIM, la patronal madrileña, mediante un convenio específico con el consistorio. El Consejo de Industria de CEIM, presidido por Esther Alía, organiza los encuentros sectoriales.
Las compañías reclamaron procedimientos administrativos más ágiles, estabilidad regulatoria, medidas frente al coste energético, suelo industrial disponible y formación técnica para cubrir la falta de relevo generacional en oficios fabriles.
Sí. El Ayuntamiento abrió en marzo una convocatoria de subvenciones municipales dirigida a empresas industriales y servindustriales de la ciudad, con la que se busca llevar el plan al terreno productivo.
Sí. CEIM y el Ayuntamiento mantendrán mesas sectoriales periódicas hasta 2027, con áreas específicas como industria 4.0, financiación, promoción exterior y formación profesional dual.
