

El acceso a la vivienda en propiedad se reduce en España al mismo tiempo que crecen los grandes tenedores. Un informe del Ministerio de Consumo y el Instituto de Filosofía del CSIC, basado en datos de la Agencia Tributaria, recoge un descenso del 22% en hogares que solo poseen un inmueble desde 2008.
Los datos dibujan dos extremos que se ensanchan. Los hogares sin ninguna propiedad han subido un 63% en los últimos 14 años. Los que acumulan dos o más inmuebles han crecido un 54%. Y los que tienen más de diez, los grandes tenedores, han pasado de manejar 138.000 propiedades a 626.000: el patrimonio se ha multiplicado por cuatro.
El régimen de alquiler ha pasado del 11,9% al 19,2% en ese mismo periodo, según el informe. La propiedad como forma de tenencia, en cambio, ha caído del 79% al 63,9%. El cambio se nota sobre todo en el perfil del propietario que arrienda: los llamados caseros han pasado del 3,4% al 9,8%, casi el triple.
Los autores del estudio sitúan estos números dentro de un cambio de modelo. En 2008 la mayoría de propietarios tenía un solo inmueble. Hoy, la mayoría posee dos o más. España se desplaza hacia la multipropiedad, con la concentración de patrimonio que eso implica.
El informe describe una dualización clara: crecen los hogares sin propiedad y los que acumulan varias, mientras se estrecha el grupo intermedio de quienes tienen una sola vivienda. Esa clase media propietaria, que durante décadas funcionó como amortiguador social, pierde peso. La fractura se traslada al mercado: los precios de venta y alquiler se han disparado en las grandes ciudades, y las administraciones intentan responder con planes específicos como las 130 viviendas asequibles en Los Berrocales o el plan de 18.000 viviendas protegidas de la Comunidad de Madrid.
Aunque el parque total de inmuebles ha crecido, el acceso queda en manos de quienes ya tenían propiedades. Plataformas como la PAH llevan meses alertando del problema y han pedido al Gobierno medidas urgentes ante la crisis de vivienda, con propuestas que van desde prórrogas de alquiler hasta limitaciones a los grandes tenedores.
El estudio del Ministerio y del CSIC cierra con una advertencia: si la tendencia continúa, la propiedad inmobiliaria se consolidará como un factor estable de desigualdad y dejará de funcionar como mecanismo de integración. La conclusión apunta a un mercado donde tener vivienda no será solo un asunto económico, sino una línea divisoria entre dos Españas cada vez más distintas.
Los hogares con un solo inmueble han descendido un 22% desde 2008, según el informe del Ministerio de Consumo y el Instituto de Filosofía del CSIC.
Los propietarios con más de diez inmuebles han pasado de manejar 138.000 propiedades en 2008 a 626.000 en la actualidad. Su patrimonio se ha multiplicado por cuatro.
Los hogares en alquiler han pasado del 11,9% al 19,2% en los últimos 14 años, mientras los que viven en propiedad han bajado del 79% al 63,9%.
El informe ha sido elaborado por el Ministerio de Consumo junto al Instituto de Filosofía del CSIC, a partir de microdatos de la Agencia Tributaria sobre titularidad de inmuebles.
El estudio advierte de una dualización social: aumentan los hogares sin propiedad y los que acumulan varias, mientras la clase media propietaria pierde peso, lo que consolida la desigualdad en el acceso a la vivienda.
Fuente: Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
