
La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) anunció el miércoles la suspensión de la fase 1 de la contingencia ambiental en el Valle de México, originalmente activada por la acumulación de ozono. Esta determinación se tomó debido a que se anticipa una disminución en la intensidad del sistema anticiclónico que ha impactado la región durante la última semana. Según la CAMe, la llegada del frente frío número 40 contribuirá a un mayor ingreso de humedad, vientos del norte y un descenso en las temperaturas, lo que ayudará a mejorar las condiciones del aire. La suspensión de la contingencia comenzó a las siete de la tarde y las restricciones de circulación previstas para el jueves también quedaron canceladas.
El martes, las autoridades reportaron una acumulación de 159 partes por mil millones (ppd) de ozono, un nivel catalogado como “muy insalubre” según estándares estadounidenses, que consideran valores desde 106 ppd como perjudiciales para la salud. Esta situación llevó a la reactivación de medidas tomadas previamente en febrero, cuando el Valle de México fue golpeado por un incremento en los niveles de ozono debido a un sistema de alta presión. El problema de la contaminación del aire sigue siendo crítico en la metrópoli, afectando a los más de 20 millones de habitantes que transitan diariamente por la Ciudad de México. Además de las molestias inmediatas como irritación ocular y dolores de cabeza, un estudio de la UNAM reveló la presencia de metales pesados en interiores, agravando los riesgos para la salud pública.
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