
Agentes de la Policía Nacional han llevado a cabo una operación en una localidad de la Región de Murcia que ha culminado con la detención de un individuo por su presunta implicación en un delito de proposición para cometer un asesinato. La investigación revela que el arrestado había solicitado a un «programa» vinculado a la Mara Salvatrucha (MS-13) en España, desmantelado en marzo del año pasado, que eliminara a un tercero a cambio de una contraprestación económica de 3.000 euros.
En el marco de la misma operación se procedió también a la libertad de una segunda persona tras prestar declaración, sin que por el momento exista indicio de participación activa en el delito por parte de esta persona.
La detención se produce tras el análisis profundo de la información recabada en una macrooperación desarrollada en marzo de 2025, en la que se lograron detener a 27 integrantes de la banda en Madrid, Barcelona, Tarragona y Alicante. Esta operación contó con la colaboración del FBI estadounidense y de la Policía Nacional Civil de El Salvador, lo que permitió un intercambio importante de información en el marco de la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales.
Los investigadores comprobaron que la MS-13 en España buscaba diversificar sus actividades ilícitas, ampliando su oferta criminal más allá de los delitos tradicionales. Entre las evidencias se halló un encargo explícito para asesinar a una persona, en el que incluso se identificó claramente a la víctima y se analizó un plan de ejecución detallado. La amenaza de que el homicidio se pudiera cometer de forma inminente llevó a la Policía a adelantarse y activar un dispositivo de intervención para garantizar la seguridad de la posible víctima y evitar que el delito se consumara.
Durante los registros realizados en el operativo, conocido como operación Astas, los agentes se incautaron de abundante documentación, dispositivos electrónicos y simbología propia de la organización criminal. El análisis forense de estos datos permitió establecer vínculos directos entre el detenido y los líderes de la Mara, hallando mensajes en los que se detallaba el plan para perpetrar el homicidio, incluyendo el precio del servicio de sicariato, establecido en 3.000 euros.
El detenido fue puesto a disposición de la autoridad judicial, que ordenó su ingreso en prisión preventiva para garantizar la investigación y el correcto desarrollo del proceso judicial.
La operación ejemplifica el esfuerzo conjunto de las fuerzas de seguridad españolas y extranjeras por desmantelar las estructuras más peligrosas de las organizaciones criminales y prevenir delitos graves como el asesinato por encargo, mostrando la rápida respuesta de las instituciones frente a amenazas que ponen en riesgo la integridad física de las personas.
Fuente: Ministerio del Interior
