

El próximo 28 de julio, un tramo de 350 metros de la A-5 a su paso por el paseo de Extremadura recuperará su trazado original en el entorno del antiguo enlace de Batán, lo que pondrá fin al desvío provisional habilitado para las obras en la zona. El cambio debería notarse en un cruce que hasta ahora ha concentrado tráfico complicado.
El Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, dirigida por Borja Carabante, empezó a preparar el terreno el pasado 22 de julio para retirar el desvío de Batán, en marcha desde septiembre del año pasado para permitir las excavaciones del soterramiento de la A-5. Esos túneles ya están completados, un paso más hacia el futuro Paseo Verde del Suroeste.
Las obras, entre los puntos kilométricos 4,450 y 4,750, obligarán a cierres alternados de carriles en horario nocturno, aunque siempre quedará al menos un carril abierto en cada sentido para no bloquear la circulación. Es la última fase de un plan que ha supuesto construir y ahora desmontar tres desvíos temporales en puntos como Boadilla, Los Yébenes y Batán, el mismo tipo de trabajos que ya se vieron cuando el Ayuntamiento empezó a rebajar de 18 a 6 metros las colinas de tierra junto a la A-5.
Con la excavación del túnel ya terminada, tal y como confirmó el alcalde Almeida al declarar concluidas las obras del túnel sur, ahora toca cerrar los enlaces provisionales con nuevas estructuras y relleno de tierra en los laterales. Una vez sellados, el tráfico volverá a circular por la superficie con el diseño definitivo, y se espera actuar de forma similar próximamente en el enlace de Yébenes.
Todo forma parte del Paseo Verde del Suroeste, una obra con una inversión superior a los 400 millones de euros que creará un corredor verde de 3,2 kilómetros para unir barrios hasta ahora separados por la autovía, como Lucero, Aluche y Las Águilas, con Campamento y Casa de Campo. El proyecto, del que ya se inauguraron tres montañas artificiales con mirador, circuito y merenderos, busca reducir la presencia de vehículos en superficie y rebajar la contaminación en la zona hasta en un 90%.
El 28 de julio, cuando el tramo de 350 metros afectado recupere su trazado original.
Los cierres de carriles serán en horario nocturno, con al menos un carril abierto en cada sentido en todo momento.
Un corredor verde de 3,2 kilómetros, con una inversión superior a 400 millones de euros, que unirá barrios separados por la A-5 tras su soterramiento.
El enlace de Yébenes, donde se espera actuar de forma similar tras Batán.
