

El Ayuntamiento de Madrid ha empezado a retirar la tierra acumulada junto a la A-5 tras terminar, el pasado 25 de mayo, la excavación de los dos túneles que soterran la autovía de Extremadura en ambos sentidos. Esa tierra se había depositado en la parcela de la antigua subestación de Iberdrola, y ahora se está utilizando para cubrir los pasos inferiores de la zona, la segunda fase del proyecto.
Las colinas de tierra, que llegaron a alcanzar los 18 metros de altura durante las obras, se están rebajando hasta un máximo de 6 metros. El objetivo del Ayuntamiento es liberar el espacio para un uso urbano más ordenado y reducir el impacto visual que tenían estos montones de tierra sobre el entorno.
Una vez cubiertos los pasos inferiores, el Ayuntamiento podrá avanzar en los planes de reurbanización de la zona, que incluyen tanto la mejora del tráfico como la creación de nuevos espacios públicos para los vecinos de la zona.
Con el soterramiento de la A-5 ya excavado, los vecinos esperan que la obra termine cuanto antes para notar menos tráfico pesado en superficie y menos interrupciones en sus desplazamientos diarios por la zona.
El 25 de mayo, con los dos túneles completados en ambos sentidos de circulación.
Para cubrir los pasos inferiores de la zona, en la segunda fase del proyecto.
De los 18 metros que llegaron a alcanzar hasta un máximo de 6 metros.
En la parcela de la antigua subestación de Iberdrola, junto a la A-5.
Otros proyectos urbanísticos recientes en la ciudad son la transformación del paseo verde del suroeste y la rehabilitación de la Serrería Belga junto al Paseo del Arte.
