

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha visitado este lunes el último tramo ejecutado del túnel sur que soterrará la A-5, informando sobre la conclusión de la excavación desde la avenida de Padre Piquer hasta su conexión proyectada con el subterráneo de la M-30 en la avenida de Portugal. Esta etapa marca un progreso significativo en la transformación urbana de la ciudad, caracterizada por Almeida como «la mayor transformación» de las últimas décadas en Madrid, que sigue el cronograma establecido.
Durante la visita, que comenzó desde el acceso situado en el paseo de Extremadura, Almeida estuvo acompañado por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, y el concejal del distrito de Latina, Alberto González. En el lugar se pudo observar una pared de tierra que será demolida próximamente para completar la conexión con la M-30. Desde este punto, el alcalde y sus acompañantes visualizaron un recorrido por la galería subterránea a través de un vídeo proyectado con drone.
El proyecto, que cuenta con una inversión superior a los 400 millones de euros, se extiende sobre 100.000 metros cuadrados y busca transformar la superficie actualmente ocupada por el asfalto en un vasto corredor verde de 3,2 kilómetros. Denominado Paseo Verde del Suroeste, este espacio no solo ofrecerá un entorno naturalizado a los ciudadanos, sino que también facilitará conexiones con puntos clave como Madrid Río, la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina. Además, se espera que estas transformaciones generen un entorno más sostenible con la promesa de reducir el tráfico en un 90%, mejorando así la calidad de vida de los madrileños.
La finalización de la excavación del túnel ha contado con la participación de más de 600 operarios y 400 máquinas operando simultáneamente, logrando alcanzar la instalación de casi toda la losa superior, abarcando más de 93.000 metros cuadrados. Según Almeida, el siguiente paso en el cronograma incluye el inicio del ajardinamiento del Paseo Verde del Suroeste previsto para septiembre. Este esfuerzo es fundamental para alcanzar los estándares de sostenibilidad y vida urbana que exige una ciudad de la envergadura de Madrid.
El compromiso del ayuntamiento es concluir el proyecto dentro del plazo prometido, y Almeida ha agradecido a los vecinos su paciencia y colaboración durante este periodo de obras. Mientras tanto, la comunidad espera con interés la conclusión de este ambicioso proyecto que promete mejorar significativamente el paisaje urbano y la calidad de vida en Madrid.
