

Más de la mitad de los dueños de inmuebles en España endurecieron sus condiciones para arrendar sus viviendas durante el último año, según la Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG). Un 50% rechazó a potenciales inquilinos por dudas sobre su solvencia, y la encuesta refleja que el 70% se preocupa más por el riesgo de impago que por maximizar la rentabilidad del inmueble.
Daniela Salinas, directora del Departamento Jurídico de SEAG, advierte que el sector se acerca a un punto crítico: cada vez más propietarios barajan retirar su inmueble del alquiler tradicional o poner filtros más estrictos. El motivo principal es el miedo a los procesos legales para recuperar la propiedad en caso de impago. «La percepción de que el alquiler conlleva un elevado riesgo y una limitada capacidad de respuesta ante un impago lleva naturalmente a los propietarios a retirar su oferta del mercado», indica Salinas.
Esta retirada de oferta agrava la situación en un mercado que ya tiene problemas estructurales de escasez. Salinas señala que el debate público sobre vivienda se centra demasiado en la intervención de precios y deja de lado la protección jurídica que piden los pequeños arrendadores. «Sin confianza no habrá más oferta. Y sin más oferta es imposible estabilizar precios o mejorar el acceso a la vivienda», añade.
SEAG propone cuatro medidas para revertir la situación: ampliar la oferta de viviendas en alquiler, crear mecanismos de protección legal más eficaces, agilizar los procesos judiciales y dar garantías contra impagos. La lentitud judicial es uno de los factores que más disuade a los propietarios. En ese sentido, el caso de un divorciado sancionado en costas por ocultar fondos ilustra cómo los tribunales sí pueden actuar con rapidez cuando hay temeridad procesal. El contexto más amplio de las finanzas personales y la gestión del riesgo en España lo analiza Ramos D’Agostino desde la perspectiva inversora.
La Sociedad Española de Alquiler Garantizado, una entidad que ofrece servicios de seguro y garantía de rentas a propietarios de inmuebles en alquiler en España.
Principalmente por miedo al impago y a los procesos judiciales para recuperar el inmueble, que los propietarios perciben como lentos y complejos.
Ampliar la oferta, crear mecanismos de protección legal para arrendadores, agilizar los procesos judiciales y ofrecer garantías contra impagos que den confianza a los propietarios.
Según SEAG, sin suficiente oferta es imposible estabilizar precios. Si los propietarios retiran pisos del mercado, la escasez presiona al alza los precios y reduce el acceso a la vivienda.
Fuente: Portal Financiero
