

Cuatro de cada cinco influencers no identifica claramente cuando una publicación tiene caracter comercial. Eso revela un análisis internacional coordinado por la Red de Cumplimiento Normativo y Protección de los Consumidores (ICPEN), en el que ha participado el Ministerio de Consumo español junto a otros 20 países.
El estudio evalúa el grado en que los creadores de contenido cumplen la normativa de protección al consumidor cuando publican contenidos patrocinados en redes sociales. Los resultados muestran que solo el 20% etiqueta correctamente sus publicaciones como publicidad.
El análisis incluyó también a personajes sintéticos generados con inteligencia artificial. En este grupo, el 65% ofrece experiencias aparentemente reales pese a ser entidades virtuales, y el 44% no informa de quién hay detrás de la cuenta. Esto dificulta determinar la responsabilidad legal cuando se produce una infracción.
La Dirección General de Consumo ya utiliza una herramienta de supervisión aportada por la Comisión Europea y trabaja en incorporar sistemas de inteligencia artificial propios para vigilar la actividad publicitaria de creadores de contenido. Estas herramientas revisan tanto la conducta del influencer como la de las marcas y agencias intermediarias.
España trabaja en la futura Ley de Equidad Digital para cubrir los vacíos normativos en el entorno digital y reforzar la protección al consumidor. El ministerio no ha concretado plazos para su aprobación.
El uso de inteligencia artificial para crear influencers virtuales encaja en un debate más amplio sobre la regulación de la IA. España debe acelerar su apuesta por la inteligencia artificial para no quedar rezagada en el entorno global, pero esa mayor presencia de la IA también genera nuevos retos regulatorios como el que pone de manifiesto este estudio.
En el plano europeo, la dependencia tecnológica también ocupa la agenda. Un informe de la UE sobre riesgos geopolíticos en semiconductores alerta de la vulnerabilidad de Europa frente a EEUU y China, lo que incluye la infraestructura tecnológica sobre la que operan las plataformas donde se mueven los influencers.
La Ley General de Publicidad y la normativa de protección al consumidor exigen identificar claramente cualquier contenido de carácter comercial. Los creadores que publican publicidad sin etiquetarla pueden ser sancionados, aunque la aplicación práctica sigue siendo limitada.
Es la Red Internacional de Cumplimiento Normativo y Protección de los Consumidores, integrada por autoridades de consumo de más de 60 países. Coordina operaciones de vigilancia del mercado y estudios sobre el cumplimiento de la normativa de consumo a nivel global.
Es un personaje digital generado por inteligencia artificial que publica contenido en redes sociales como si fuera una persona real. Puede tener apariencia fotorrealista, voz sintética y perfiles en múltiples plataformas. El estudio advierte que muchos de estos personajes no identifican que son virtuales.
Es una norma en elaboración por el Gobierno español que busca regular la economía digital, reforzar los derechos de los consumidores en el entorno online y colmar vacíos que la regulación actual no cubre.
Fuente: Ministerio de Consumo.
