

La aerolínea Plus Ultra negocia con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) una reprogramación del rescate público de 53 millones de euros que recibió en 2021. La compañía no pudo afrontar en marzo el vencimiento del primer tramo del préstamo ordinario, de 19 millones, y como consecuencia el Estado retiene ahora el 51% de sus acciones como garantía hasta que la deuda quede saldada.
Si la aerolínea no alcanza un acuerdo con la SEPI y la garantía sobre esas acciones se ejecuta, el Estado pasaría a ser el propietario mayoritario de facto de la compañía. Las negociaciones buscan un nuevo calendario que evite ese escenario y permita a la aerolínea seguir operando.
El auxilio público aprobado en marzo de 2021 se dividió en dos partes: un préstamo ordinario de 19 millones (con vencimiento en marzo de 2026) y un préstamo participativo de 34 millones (con vencimiento en 2028). La aerolínea ha abonado hasta ahora unos 12 millones en intereses a la SEPI, pero el capital del primer tramo sigue sin devolverse.
La empresa atribuye sus dificultades a dos factores externos. Por un lado, el cierre del espacio aéreo venezolano a principios de 2026, que afectó a sus rutas de larga distancia hacia América Latina. La situación en Venezuela sigue en primer plano tras los terremotos de junio y sus consecuencias en la región. Por otro, el aumento del precio del combustible ligado a la crisis en Oriente Próximo: la reapertura del Estrecho de Ormuz aún no se ha traducido en una bajada significativa de los precios energéticos.
El Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), creado durante la pandemia para sostener a empresas con problemas de liquidez, contempla la modificación de los plazos de amortización en situaciones de dificultad. Air Nostrum y Volotea, que también recibieron fondos públicos pandemia, ya utilizaron esta vía en 2024 para reprogramar sus deudas con el Estado.
Desde que recibió el rescate, Plus Ultra ha crecido: pasó de cuatro a siete aviones y de 345 a 700 empleados. La ayuda impuso restricciones mientras esté vigente: prohibición de repartir dividendos, de pagar bonificaciones a directivos y de lanzar planes de expansión sin aprobación previa de la SEPI.
El rescate de Plus Ultra está bajo investigación en la Audiencia Nacional. La causa analiza si hubo intermediación indebida en la concesión de la ayuda, con foco en la posible vinculación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Zapatero niega cualquier participación o influencia en la decisión. El procedimiento judicial sigue abierto, sin resolución definitiva.
Porque en marzo de 2026 venció el primer tramo del préstamo ordinario (19 millones) y la aerolínea no pudo devolverlo. Como garantía de ese préstamo, la SEPI se quedó con el 51% de las acciones hasta que se salde la deuda.
53 millones de euros en total: 19 millones de préstamo ordinario (vencimiento marzo 2026) y 34 millones de préstamo participativo (vencimiento 2028). La aerolínea ha pagado ya unos 12 millones en intereses.
Si hubo intermediación indebida en la concesión del rescate pandemia, con atención particular a la posible influencia del expresidente Zapatero. El procedimiento sigue abierto sin resolución definitiva.
Sí. Air Nostrum y Volotea, que también recibieron fondos del FASEE, renegociaron sus plazos de devolución en 2024 sin que eso implicara una entrada definitiva del Estado en su capital.
