
El peso mexicano cerró el lunes con una apreciación del 0,8%, situándose en 17,65 unidades por dólar, en medio de un contexto internacional volátil debido al conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Este rebote se produjo pese a las inestabilidades globales, mientras que el mercado accionario mexicano sufrió las consecuencias de la incertidumbre, con una caída del Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores en un 0,6%, hasta alcanzar las 66,890 unidades. A pesar de las declaraciones optimistas del presidente Donald Trump sobre una rápida resolución del conflicto, el panorama financiero mexicano refleja una mezcla de expectativas y cautela. El Banco Base señaló que la apreciación del peso se debió a una corrección a la baja en el dólar, tras comentarios de Trump sobre el estado avanzado de las negociaciones de paz.
Por otro lado, el sector energético mostró fluctuaciones considerables con un aumento inicial en los futuros del petróleo, que superaron los 100 dólares por barril debido a temores sobre posibles interrupciones en el suministro global. Sin embargo, estas cifras comenzaron a retroceder luego de que la conversación entre Trump y el presidente ruso Vladimir Putin fuera interpretada como una posible señal para el incremento de reservas por parte de Rusia. La especulación sobre la flexibilización de sanciones a los hidrocarburos rusos contribuyó a la estabilización de los precios, situando el WTI cerca de 87 dólares y el Brent alrededor de 89 dólares por barril después de alcanzar picos de 120 dólares. Analistas sugieren que, de persistir la incertidumbre geopolítica, los precios del petróleo podrían mantener niveles elevados, subrayando la sensibilidad del mercado energético a los acontecimientos internacionales.
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