La intensa borrasca Ingrid está afectando gravemente a la península Ibérica, causando importantes problemas de tráfico en Cataluña, especialmente en el Pirineo y el Prepirineo. La nevada, que comenzó a primeras horas del día, ha descendido a cotas insólitamente bajas, incluso alcanzando los 300 metros en varias áreas, afectando a vías como la A2 y la AP2. El Servei Català de Trànsit ha instado a la población a extremar la precaución, especialmente en las carreteras de montaña donde es obligatorio el uso de cadenas. Las autoridades locales, a través de Protecció Civil, han activado la alerta del plan Neucat ante esta situación meteorológica adversa, con la previsión de que las nevadas persistan hasta la tarde.
Además de los retos que plantea la nieve, la autopista AP7 en el tramo entre Martorell y Sant Sadurní d’Anoia se encuentra cortada en sentido Tarragona debido a un trágico accidente ferroviario ocurrido la semana pasada. No obstante, se espera que uno de los carriles de esta vía se reabra progresivamente para aliviar el tráfico. Mientras tanto, el tráfico está siendo desviado por otras rutas, como la C32, que actualmente no tiene peajes para mitigar el impacto de esta crisis. Las autoridades trabajan intensamente para normalizar la situación lo antes posible y garantizar la seguridad de todos los viajeros.
Leer noticia completa en El Pais.
