Mickey Rourke, el reconocido actor y exboxeador, ha vuelto a ser noticia no por su carrera en el entretenimiento, sino debido a problemas judiciales relacionados con la pérdida de su vivienda en Los Ángeles. Según medios estadounidenses, Rourke fue desalojado después de no responder a la demanda de desalojo presentada por el propietario de la vivienda, Eric T. Goldie. La decisión judicial se centró en devolver el control de la propiedad al dueño y no en buscar una compensación económica. A pesar de que Rourke ya no vivía en la propiedad, el contrato de alquiler aún estaba vigente, permitiéndole regresar. A raíz de su situación económica, su amiga Liya-Joelle Jones inició un crowdfunding que logró recaudar 100.000 dólares en solo 24 horas; sin embargo, Rourke rechazó haber iniciado esta recaudación y explicó en Instagram las malas condiciones del inmueble como razón para no pagar el alquiler.
Tras su desalojo, Rourke fue fotografiado retirando sus pertenencias de la vivienda y ha estado viviendo en un hotel de lujo de West Hollywood. Según su representante, las ofertas laborales siguen llegando, pero Rourke sigue esperando grandes propuestas, rechazando trabajar por menos de 200.000 dólares al día. Su estilo de vida extravagante y costoso ha llevado a problemas financieros recurrentes, aunque ha tenido oportunidades lucrativas, como su participación el año pasado en «Celebrity Big Brother UK», donde fue el concursante mejor pagado con un contrato de 600.000 dólares. Su estancia en el reality fue breve tras ser expulsado por comportamiento agresivo. La carrera de Rourke ha estado marcada por altibajos, donde su búsqueda de autenticidad lo llevó a distanciarse de Hollywood, enfrentando innumerables desafíos económicos y personales en el camino.
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