

Meta cerró el primer trimestre de 2026 con 56.311 millones de dólares en ingresos, un 33% más que en el mismo periodo del año anterior y el ritmo de crecimiento más rápido desde 2021. La empresa de Mark Zuckerberg presentó un beneficio operativo de 22.872 millones, con un margen del 41%, y dejó claro que la inteligencia artificial empieza a notarse en la cuenta de resultados, aunque también dispara la factura de inversión.
El negocio publicitario de Facebook, Instagram y WhatsApp aguantó como motor central. Las impresiones crecieron un 19% y el precio medio por anuncio subió un 12%, una combinación poco habitual a esta escala porque significa que Meta vende más unidades y además las cobra más caras. La compañía atribuye buena parte del avance a los algoritmos de recomendación, ya afinados con IA, que llevan meses ajustando qué se ve en cada feed.
En Instagram, las mejoras de clasificación incrementaron un 10% el tiempo dedicado a Reels. En Facebook el tiempo de visualización de vídeo subió más de un 8% a nivel mundial, el mayor salto trimestral en cuatro años. Más del 30% de los Reels recomendados en ambas redes son publicaciones del día, más del doble que hace un año, una señal de que la frescura del contenido pesa cada vez más en la fórmula. Aquí la IA no es un producto separado, es lo que mantiene al usuario unos minutos más en cada sesión.
Más de 8 millones de anunciantes emplean ya herramientas creativas con IA dentro del ecosistema de Meta, según la directora financiera, Susan Li. En pruebas a gran escala, los anuncios con vídeo generado por IA elevan la conversión un 3% frente a los que no lo usan. Zuckerberg enmarcó el trimestre como un paso más en una estrategia que va más allá de la publicidad: presentó la familia de modelos Muse y el primer modelo de Meta Superintelligence Labs, Muse Spark, con la idea de añadir agentes personales y empresariales sobre las apps del grupo. La rentabilidad de esos agentes está aún por verse, pero el movimiento encaja con la transformación de infraestructura de IA que la propia compañía viene anunciando desde principios de año.
La otra cara del trimestre es el gasto. Meta ha elevado su previsión de inversión en capital para 2026 hasta una horquilla de 125.000 a 145.000 millones de dólares, por encima de las cifras anteriores. La empresa lo atribuye al encarecimiento de la memoria y a la necesidad de seguir ampliando centros de datos. Susan Li reconoció que la compañía subestimó sus necesidades de cómputo en revisiones previas y que espera aliviar esa presión con el tiempo. La carrera por GPUs y energía no es nueva: el acuerdo con AMD por 6 gigavatios de aceleradores Instinct firmado a comienzos de año va en esa misma línea.
En el frente competitivo, Meta sigue midiéndose con Microsoft, Google y Amazon, también enfrascados en planes de inversión muy elevados en infraestructura de IA. Su carta a favor está en la base de usuarios: más de 3.500 millones de personas entran cada día en alguna de sus aplicaciones, lo que da un suelo amplio para probar nuevos productos y monetizarlos. La presión en sentido contrario viene del propio mercado eléctrico: el consumo eléctrico de los centros de datos europeos creció un 17% en 2025, un ritmo que ya genera cuellos de botella físicos para todos los actores.
Con un flujo de caja libre de 12.386 millones de dólares al cierre del trimestre, Meta cuenta con margen para sostener la inversión a corto plazo. La pregunta de fondo es si la monetización de la IA llegará al ritmo que el mercado empieza a exigir o si el desfase entre gasto en infraestructura e ingresos asociados a la IA acabará pesando en los próximos trimestres. Las cuentas del segundo trimestre, en julio, serán el primer test serio.
56.311 millones de dólares, un 33% más que en el mismo periodo de 2025, con un beneficio operativo de 22.872 millones y un margen del 41%.
Entre 125.000 y 145.000 millones de dólares, una horquilla revisada al alza por el encarecimiento de la memoria y la ampliación de centros de datos para IA.
La IA mejora la clasificación de contenido en Reels y vídeo, eleva el tiempo de uso en Instagram y Facebook y alimenta herramientas de creatividad publicitaria que ya usan más de 8 millones de anunciantes.
La familia de modelos de IA presentada por Meta Superintelligence Labs. Muse Spark es el primer modelo público y servirá de base para los agentes personales y empresariales que la compañía quiere desplegar sobre sus apps.
Más de 3.500 millones de personas entran cada día en al menos una de sus aplicaciones, principalmente Facebook, Instagram, WhatsApp y Messenger.
Porque el gasto en infraestructura crece más rápido que los ingresos directos atribuibles a la IA. Si la monetización no se acelera, el desajuste podría presionar el margen operativo en los próximos trimestres.
