

La inteligencia artificial ya forma parte del día a día de millones de personas, desde quienes utilizan ChatGPT para redactar un correo hasta empresas que atienden a sus clientes mediante chatbots o crean anuncios con avatares digitales. A partir del 2 de agosto de 2026, algunos de esos usos deberán identificarse de forma obligatoria en la Unión Europea. La entrada en vigor de las nuevas obligaciones de transparencia del Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act) busca que los ciudadanos sepan cuándo interactúan con una IA o cuándo un contenido ha sido generado artificialmente, aunque la norma no afecta por igual a todas las aplicaciones.
Las claves del AI Act en 30 segundos
La entrada en vigor del artículo 50 del AI Act supone uno de los primeros cambios visibles para ciudadanos y empresas desde que la Unión Europea aprobó la primera gran regulación específica sobre inteligencia artificial. Frente a la idea de que cualquier contenido creado con IA deberá llevar una etiqueta, la realidad es bastante más matizada.
Uno de los errores más frecuentes es pensar que cualquier texto escrito con ChatGPT o cualquier imagen generada con herramientas como Midjourney o DALL·E deberá indicar obligatoriamente su origen.
El Reglamento europeo no dice eso.
La obligación depende principalmente de si el usuario puede ser inducido a pensar que está interactuando con una persona o si un contenido sintético puede confundirse con uno real.
Por ejemplo, una empresa que instala un chatbot para atender consultas en su página web deberá informar desde el inicio de la conversación de que el usuario está hablando con una inteligencia artificial.
Lo mismo ocurre con asistentes telefónicos, bots de WhatsApp o sistemas similares cuando el interlocutor podría pensar que conversa con un empleado.
| Situación | ¿Debe identificarse? |
|---|---|
| Chatbot de atención al cliente | ✅ Sí |
| Asistente telefónico basado en IA | ✅ Sí |
| Bot de WhatsApp | ✅ Sí |
| Sistema que analiza emociones o voz | ✅ Sí |
| IA que ayuda a seleccionar candidatos | ✅ Sí |
| Vídeos o voces sintéticas que parecen reales | ✅ Sí |
También deberán identificarse determinados contenidos generados mediante inteligencia artificial cuando puedan inducir a error sobre su autenticidad. Es el caso de muchos deepfakes, como vídeos hiperrealistas, voces clonadas o avatares digitales utilizados en campañas publicitarias.
La otra gran pregunta es si cualquier persona que utilice ChatGPT para escribir un documento estará obligada a reconocerlo.
En la mayoría de los casos, la respuesta es no.
El AI Act no obliga a informar cuando la inteligencia artificial se utiliza como una herramienta de apoyo y existe una revisión humana antes de publicar el contenido.
Esto significa que un periodista que utiliza un modelo para preparar un borrador, un empleado que redacta un informe con ayuda de IA o un profesional que corrige un texto mediante herramientas inteligentes no tendrán que incluir necesariamente una advertencia.
| Uso de la IA | ¿Hay que avisar? |
|---|---|
| Redactar un correo electrónico | ❌ No |
| Corregir ortografía o estilo | ❌ No |
| Traducir documentos | ❌ No |
| Mejorar una fotografía | ❌ No |
| Revisar y editar un texto antes de publicarlo | ❌ Normalmente no |
Aunque muchas obligaciones recaen sobre los desarrolladores de sistemas de inteligencia artificial, las empresas que ya utilizan estas herramientas también deberán revisar algunos de sus procesos.
Los departamentos de atención al cliente, marketing, comunicación o recursos humanos son algunos de los más afectados.
Si utilizan asistentes virtuales, generan contenidos sintéticos o incorporan inteligencia artificial en determinados procesos de decisión, deberán comprobar si la normativa exige informar a los usuarios o a las personas afectadas.
Los especialistas en cumplimiento normativo también recomiendan documentar cuándo existe intervención humana sobre un contenido y mantener políticas internas sobre el uso de estas tecnologías.
| Pregunta | Revisado |
|---|---|
| ¿Se utilizan chatbots o asistentes virtuales? | ☐ |
| ¿Los usuarios saben cuándo hablan con una IA? | ☐ |
| ¿Se emplean avatares o voces sintéticas? | ☐ |
| ¿Existe revisión humana antes de publicar contenidos? | ☐ |
| ¿La empresa dispone de una política interna sobre IA? | ☐ |
El AI Act marca un antes y un después en la regulación de la inteligencia artificial, pero no resuelve todas las situaciones posibles.
La propia norma deja conceptos abiertos, como qué debe entenderse por una «persona razonablemente informada» o cuál es el grado de revisión humana suficiente para considerar que un contenido deja de ser generado por IA y pasa a tener plena responsabilidad editorial.
La Comisión Europea ha publicado directrices para facilitar la aplicación del Reglamento, aunque muchas cuestiones terminarán aclarándose conforme las autoridades nacionales comiencen a aplicarlo y aparezcan los primeros criterios jurídicos.
| Pregunta | Situación actual |
|---|---|
| ¿Cuánta revisión humana es suficiente? | No está definida |
| ¿Qué significa «persona razonablemente informada»? | Pendiente de interpretación |
| ¿Cuándo un contenido puede inducir a error? | Se analizará caso por caso |
| ¿Qué debe considerarse un deepfake? | Dependerá del contexto y del grado de realismo |
Más que limitar el uso de la inteligencia artificial, las nuevas obligaciones buscan reforzar la transparencia. El objetivo es que los ciudadanos sepan cuándo interactúan con una máquina y cuándo un contenido ha sido generado mediante IA, sin impedir que estas herramientas sigan utilizándose en el trabajo, la educación o la creación de contenidos.
No. El AI Act no obliga a identificar cualquier uso de inteligencia artificial. Depende del contexto y del tipo de contenido.
Sí. Cuando exista la posibilidad de que el usuario piense que está hablando con una persona, deberá informarse desde el inicio de la conversación.
No. La obligación afecta principalmente a los contenidos sintéticos que puedan inducir a error sobre su autenticidad.
Principalmente empresas, administraciones y organizaciones que desarrollen o utilicen determinados sistemas de inteligencia artificial en sus actividades.
Fuentes:
