

Mercadona ha puesto en marcha en Portugal un sistema que paga 10 céntimos al cliente por cada envase de bebida que devuelve en la tienda. La primera máquina arrancó el 10 de abril de 2026 en el supermercado de Caldas da Rainha y la cadena prevé extender el sistema a sus 72 establecimientos del país vecino. Detrás está el SDDR, el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno, una herramienta que el Gobierno portugués impulsa para frenar los cuatro millones de envases que se pierden cada día en calles, parques y vertederos.
La operativa es directa. El cliente acerca la botella, lata o brik vacío a una máquina automática situada dentro del supermercado. El equipo lee el envase, comprueba que está en buen estado y entrega un vale de 10 céntimos por unidad, que se canjea en caja como descuento de la compra o como dinero en metálico. Entran botellas de plástico de hasta 3 litros, latas de bebida y envases de cartón tipo brik.
El depósito de 10 céntimos no es un regalo, lo paga el propio consumidor al comprar la bebida y lo recupera al devolver el casco. Si cierras el círculo, el coste neto es cero. Esa cifra coincide con la prevista en el Real Decreto 1055/2022 que regula los envases en España.
El plan es que las máquinas lleguen poco a poco a los 72 supermercados que Mercadona tiene en el país vecino, tras las últimas aperturas en Oporto, Braga, Aveiro y Lisboa. La cadena que dirige Juan Roig al frente de Mercadona ha superado los 2.000 millones de euros de facturación en Portugal y ya disputa cuota de mercado a los grandes operadores locales como Pingo Doce o Continente.
España recoge selectivamente el 41,3% de las botellas de plástico, una cifra muy por debajo del 70% que exige Bruselas para este año y del 90% que pide para 2029. Si esos objetivos no se cumplen, la normativa convierte el SDDR en obligatorio. El calendario oficial sitúa el arranque a finales de 2026, aunque el sector y la propia administración manejan ya un escenario más realista de 2027.
La Comunidad de Madrid trabaja en paralelo con su propia Estrategia de Economía Circular 2025-2032, dotada con 400 millones de euros, que contempla incentivos al retorno y mejoras en la red de recogida selectiva. Experiencias municipales como las bonificaciones por reciclaje en Getafe, que ya superan el millón y medio de usos, apuntan a que el incentivo económico funciona cuando el sistema es cómodo para el ciudadano.
El SDDR no es un experimento reciente. Lleva años funcionando en 18 países europeos, entre ellos Alemania, Noruega, Países Bajos y los nórdicos, con tasas de retorno habituales que rozan el 90%. La directiva comunitaria de plásticos de un solo uso obliga a llegar a esa cifra en botellas de PET para 2029, así que cada Estado miembro está obligado a montar un sistema parecido o a justificar por qué su recogida selectiva cumple ya por sí sola.
La estrategia portuguesa de Mercadona convierte a la cadena en una de las primeras grandes superficies de la península ibérica que opera el sistema en sus tiendas, antes incluso de que sea obligatorio. La experiencia recogida durante los próximos meses servirá de banco de pruebas para el desembarco del modelo en España, donde la red comercial de la compañía es muy superior a la portuguesa.
10 céntimos por unidad, la cifra que fija la normativa portuguesa. Es el mismo importe del depósito que el cliente paga al comprar la bebida, así que se recupera al cien por cien al devolver el envase vacío.
Botellas de plástico de hasta 3 litros, latas de bebida y envases de cartón tipo brik, siempre que estén vacíos y en buen estado. Quedan fuera los envases dañados, abollados o sin etiqueta legible.
Por ahora no. El SDDR funciona solo en Portugal y arrancó en el supermercado de Caldas da Rainha el 10 de abril de 2026. La previsión es que se extienda a las 72 tiendas portuguesas a lo largo del año.
El Real Decreto 1055/2022 lo activa si la recogida selectiva no llega al 70% en 2025 y al 90% en 2029. Hoy España está en el 41,3%, así que la activación se da por descontada. El calendario oficial apunta a finales de 2026, con un escenario realista de despliegue completo en 2027.
Porque el SDDR ya es obligatorio allí. La cadena valenciana se ha adaptado a la normativa portuguesa para operar con normalidad y, de paso, gana experiencia operativa para cuando el sistema arranque en España.
