
Madrid será el escenario del primer despliegue en España de turismos autónomos de nivel 4 autorizado por la Dirección General de Tráfico (DGT). WeRide, Uber y AVOMO han recibido el permiso para comenzar con 20 vehículos en vías públicas dentro del programa ES-AV, aunque la autorización actual corresponde a la fase de preparación y pruebas. Las compañías prevén iniciar operaciones comerciales antes de finalizar 2026 si completan los requisitos técnicos, operativos y regulatorios pendientes.
Las claves de los robotaxis de Uber en Madrid en 20 segundos
El permiso supone un avance respecto al anuncio realizado en junio, cuando las tres compañías comunicaron su intención de llevar sus robotaxis a la Comunidad de Madrid. Entonces hablaron de iniciar las operaciones durante 2026 y aumentar progresivamente la flota hasta alcanzar cientos de vehículos.
La autorización concedida ahora por la DGT permite pasar del proyecto a las pruebas en carretera, pero no significa que desde este momento puedan pedirse taxis sin conductor desde la aplicación de Uber.
El matiz es importante. El programa español ES-AV regula precisamente las fases previas a la puesta en servicio de vehículos automatizados en vías públicas, desde prototipos hasta vehículos en etapas de prehomologación. La DGT lo define como un marco de evaluación de seguridad y tecnología para ensayos y operaciones anteriores a su comercialización general.
La primera fase utilizará 20 vehículos WeRide GXR equipados con tecnología de conducción autónoma de nivel 4.
Se desplegarán en diferentes zonas de alta demanda del área de Madrid y comenzarán realizando tres tareas principales: cartografiado, validación de rutas y comprobaciones de preparación operativa.
Durante esta etapa habrá un especialista dentro del vehículo encargado de supervisar su funcionamiento.
Por tanto, los primeros coches que circulen por Madrid no serán todavía robotaxis completamente vacíos. La presencia de este operador forma parte del proceso previo a un eventual servicio comercial sin conductor.
| Fase | Situación prevista |
|---|---|
| Autorización de la DGT | Concedida |
| Flota inicial | 20 vehículos |
| Tecnología | WeRide GXR, nivel 4 |
| Mapeado y validación de rutas | Próxima fase |
| Especialista dentro del vehículo | Sí, inicialmente |
| Viajes comerciales en Uber | Previstos para finales de 2026 |
| Servicio comercial sin operador | Sin fecha concreta anunciada |
La autorización es además la primera aprobación nacional del modelo GXR de WeRide dentro de la Unión Europea, según la propia compañía. Eso no equivale a una homologación automática para circular comercialmente por toda Europa, pero sí supone un precedente regulatorio para este vehículo dentro del mercado comunitario.
También conviene evitar otro salto habitual en algunos titulares: Madrid no tendrá desde ahora coches capaces de circular de forma autónoma por cualquier carretera y bajo cualquier circunstancia.
El nivel 4 de automatización permite que el sistema asuma completamente la conducción dentro de unas condiciones y un dominio operativo definidos. Ese dominio puede limitarse por zonas, tipos de vía, condiciones meteorológicas, velocidad u otros parámetros técnicos.
Fuera de esas condiciones, el sistema no tiene por qué poder seguir funcionando de forma autónoma.
Esto diferencia el nivel 4 de una hipotética automatización de nivel 5, pensada para cubrir prácticamente cualquier escenario en el que pudiera conducir una persona.
Si el proyecto alcanza la fase comercial prevista, los usuarios podrán solicitar los vehículos directamente desde la aplicación de Uber.
La estructura del acuerdo reparte las funciones entre tres compañías.
WeRide aporta la tecnología de conducción autónoma, incluyendo el GXR y su plataforma de conducción automatizada. Uber proporciona la plataforma de movilidad desde la que se solicitarán los trayectos y AVOMO asumirá parte de la operación y mantenimiento de la flota.
AVOMO pertenece a Moove Cars Group y ya trabaja con Uber en Estados Unidos. La compañía afirma gestionar alrededor de 400 vehículos autónomos en Austin y Atlanta con más de 200 especialistas.
La colaboración madrileña sigue así un modelo distinto al de una compañía que desarrolla simultáneamente vehículo, software, aplicación y operación.
| Empresa | Papel previsto en Madrid |
|---|---|
| WeRide | Vehículos y tecnología de conducción autónoma |
| Uber | Plataforma para solicitar y gestionar los viajes |
| AVOMO | Operación y mantenimiento de la flota |
| Comunidad de Madrid | Colaboración institucional |
| DGT | Marco y autorización para operar las pruebas |
Las compañías anunciaron en junio que esperan aumentar progresivamente la flota hasta cientos de robotaxis, siempre que se cumplan los indicadores de funcionamiento y seguridad establecidos durante el despliegue.
Más adelante pretenden ampliar el servicio comercial completamente autónomo a las principales áreas urbanas de Madrid.
Pero todavía no existe una fecha concreta para eliminar al especialista de seguridad del interior del vehículo.
Tampoco se han comunicado las zonas exactas de Madrid en las que empezará el futuro servicio comercial, ni tarifas específicas para los trayectos autónomos.
Madrid forma parte de una alianza internacional mucho más amplia entre Uber y WeRide.
Las dos compañías acordaron desplegar conjuntamente robotaxis en 15 ciudades, con otras 11 incorporaciones previstas hasta 2030. Su objetivo declarado es colocar decenas de miles de vehículos autónomos en carreteras públicas dentro de esta colaboración.
Ya cuentan con experiencia comercial conjunta en Oriente Medio. WeRide y Uber operan servicios de robotaxi completamente autónomos en Abu Dabi y Dubái, mientras Riad figura entre los siguientes mercados previstos.
El proyecto de Madrid supone su primera entrada conjunta en Europa.
WeRide, por su parte, ya dispone de autorizaciones relacionadas con conducción autónoma en varios países europeos, aunque las condiciones y alcance de cada permiso son diferentes. La compañía ha desarrollado anteriormente proyectos en Francia, Suiza y Bélgica.
La llegada a España ocurre además mientras la DGT desarrolla un marco más estructurado para estas tecnologías.
El Programa Marco de Evaluación de la Seguridad y Tecnología de los Vehículos Automatizados (ES-AV) cubre desde vehículos experimentales hasta etapas previas a su homologación. Su objetivo es establecer criterios comunes para las pruebas y aumentar la información disponible sobre la seguridad de los sistemas.
Eso significa que la autorización de WeRide debe interpretarse dentro de un proceso progresivo, no como una liberalización general de los coches sin conductor.
El calendario comunicado por las empresas apunta a finales de 2026 para comenzar las operaciones comerciales.
No es todavía una fecha garantizada.
WeRide señala expresamente que el lanzamiento dependerá de completar los preparativos del despliegue y alcanzar los requisitos operativos y regulatorios necesarios.
Las próximas pruebas permitirán comprobar cuestiones que resultan especialmente difíciles para un sistema autónomo en una ciudad como Madrid: tráfico intenso, intersecciones complejas, motocicletas, bicicletas, peatones, autobuses, obras, vehículos detenidos en doble fila o modificaciones temporales de circulación.
El sistema tendrá que demostrar su funcionamiento dentro del dominio operativo aprobado antes de avanzar hacia un servicio con menor supervisión humana.
También quedarán cuestiones comerciales por resolver. Uber no ha informado de cuánto costará viajar en estos vehículos, si el usuario podrá escoger expresamente un robotaxi frente a otro tipo de vehículo o cuáles serán las primeras áreas cubiertas.
Y el permiso de la DGT no resuelve automáticamente todos esos pasos.
Por eso resulta prematuro presentar el anuncio como si Madrid fuera a despertarse dentro de unas semanas con taxis completamente autónomos circulando por toda la ciudad. Lo que comienza ahora es una primera flota de 20 vehículos de nivel 4, supervisados desde el interior y dedicada inicialmente a preparar el despliegue.
Si esas pruebas avanzan según lo previsto, la diferencia llegará después: solicitar desde Uber un coche que pueda realizar el trayecto dentro de su zona autorizada sin que una persona tenga que conducirlo.
