

El bróker europeo Freedom24 publicó un análisis sobre si el auge de la inteligencia artificial sigue la lógica de la burbuja puntocom de 2000 o responde a fundamentos sólidos. La respuesta, según el estudio, es más compleja que una simple comparación: los números son distintos, pero la incertidumbre sobre la monetización es real.
Los datos apoyan el optimismo en una parte: las valoraciones del sector tecnológico superan las medias históricas, pero aún están lejos de los niveles de 2000. Las empresas que lideran la IA hoy tienen modelos de negocio que generan caja. NVIDIA, el fabricante de chips que más se asocia a este ciclo, reportó ingresos de 216.000 millones de dólares con un crecimiento interanual del 65% en su último ejercicio fiscal. Su capitalización bursátil supera los 4 billones de dólares. En comparación, muchas compañías de la era puntocom cotizaban sin un solo euro de ingresos reales.
Google, Amazon, Microsoft y Meta tienen previsto invertir en conjunto unos 725.000 millones de dólares en infraestructura de IA hasta 2026. Las denominadas «Magnificent 7» presentan índices de rentabilidad y solidez financiera muy superiores a los de las puntocom. Las diez primeras empresas del S&P 500 ya representan cerca del 40% de la capitalización total del índice, un porcentaje incluso superior al de 2000. Europa busca su sitio en esta carrera de inversión en IA, con planes ambiciosos que aún necesitan concretarse.
Pedro Santa Cruz, director de Freedom24 Iberia, matiza la comparación: «En los noventa había empresas con negocios reales y otras que cotizaban solo por promesas. Hoy también hay muchas expectativas, pero el dilema es diferente. Muchos servicios de IA se venden por debajo de su coste de producción, respaldados por inversiones para ganar usuarios, y eso complica la interpretación de la demanda real». Para Santa Cruz, el riesgo no es tanto un colapso brusco como el de 2000, sino una «moderación gradual a medida que se eliminen subsidios y los precios se ajusten a su coste real».
Las startups de IA captaron más de la mitad de la financiación global de capital riesgo en 2025, y las grandes firmas podrían alcanzar un billón de dólares anuales en inversión de infraestructura para 2027. La cuestión no es si existe una burbuja al estilo del año 2000, sino cuánto crecimiento futuro está ya descontado en el mercado. La IA también genera paradojas en el mercado laboral: las empresas siguen invirtiendo en ella incluso mientras despiden personal, lo que evidencia que los retornos reales aún se están perfilando.
No exactamente. Las empresas que lideran la IA hoy tienen ingresos reales y flujo de caja positivo, algo que muchas puntocom no tenían. Pero las valoraciones son altas y la monetización de los servicios de IA aún no está probada a gran escala.
En conjunto, alrededor de 725.000 millones de dólares en infraestructura de inteligencia artificial hasta 2026.
Su capitalización bursátil supera los 4 billones de dólares. Los ingresos de su último ejercicio fiscal rondaron los 216.000 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 65%.
Que muchos servicios de IA se ofrecen por debajo de su coste real para captar usuarios. Cuando esos subsidios desaparezcan y los precios suban, la demanda real podría ser menor de lo que los mercados descuentan ahora.
Cerca del 40% de la capitalización total, un porcentaje incluso superior al del pico de la burbuja puntocom en 2000.
