

El parque Juan Carlos I, en el distrito de Barajas, acoge desde esta semana un piloto de segado autónomo con maquinaria eléctrica. El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, presentó el proyecto junto a José Antonio Martínez Páramo, concejal de Limpieza y Zonas Verdes, y Juan Peña, concejal de Barajas.
Se prueban dos tipos de máquinas. La segadora de giro cero opera sin conductor y cubre unos 22.000 metros cuadrados por carga de batería, con una autonomía de 6,5 horas. Se guia por posicionamiento satélite RTK, lo que le da precisión centimétrica en el corte. La segunda, una unidad roboticázada con tracción integral, trabaja en pendientes de hasta 40 grados, terrenos en los que las maquinas tradicionales no pueden operar con seguridad.
Ambos modelos son eléctricos, sin emisiones directas y con un nivel de ruido muy inferior al de los equipos de combustión. Los sistemas de monitorización integrados permiten hacer seguimiento en tiempo real del área trabajada y del estado de la máquina. Si el piloto funciona como lo previsto, el Ayuntamiento extenderá el uso de estas segadoras a otras zonas verdes de la ciudad. El Ayuntamiento también transforma el Vivero del Retiro en un centro de educación ambiental con una inversión de 850.000 euros.
El parque Juan Carlos I tiene más de 165 hectáreas, por lo que es un espacio adecuado para evaluar estas máquinas en condiciones reales: extensiones amplias, zonas con diferencias de nivel y tránsito mixto de personas y vehículos municipales. Los datos recogidos durante el piloto servirán para decidir qué modelos escalar y en qué parques. Madrid defiende su apuesta por la sostenibilidad urbana en foros internacionales como el Bloomberg Citylab, donde el alcalde presentó Madrid Río como referencia.
En el parque Juan Carlos I, en el distrito de Barajas. Es uno de los parques más grandes de Madrid, con más de 165 hectáreas, lo que lo hace ideal para probar esta tecnología.
Dos modelos: una segadora de giro cero para grandes extensiones (22.000 m² por carga y 6,5h de autonomía) y una unidad robotizada con tracción integral para pendientes de hasta 40 grados.
Usa posicionamiento satélite RTK, que ofrece precisión centimétrica. También incorpora sistemas de seguridad para evitar colisiones con personas u obstáculos.
Evaluar el funcionamiento de las segadoras en condiciones reales para decidir si se extienden a otras zonas verdes de Madrid. Los objetivos son reducir emisiones, bajar el ruido y mejorar la eficiencia del mantenimiento.
