El expresidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, realizó una nueva visita a Caracas para supervisar la implementación de la ley de amnistía vigente desde el 20 de febrero. En este contexto, participó en una reunión con la comisión parlamentaria a cargo del seguimiento de la ley, compartiendo espacio con Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. La visita de Zapatero motivó la suspensión de un debate sobre la reforma de la ley de minas, despertando el interés mediático. A su salida, destacó la importancia de este momento histórico para Venezuela y alentó a dejar atrás el odio para avanzar hacia la reconciliación nacional, elogiando nuevamente a Delcy Rodríguez por su valentía en la promulgación de la ley. Sin abordar directamente la situación de políticos presos en Estados Unidos, el exmandatario insistió en la importancia de equilibrios entre memoria y olvido en el contexto venezolano.
Rodríguez Zapatero ha jugado un papel crucial en los procesos de liberación de presos políticos durante la última década, siendo aclamado por Jorge Rodríguez como un «campeón de la paz». Esta ley de amnistía, que ha sido descrita por Zapatero como un cambio histórico, ha permitido la liberación de más de 7,000 personas, aunque también ha sido objeto de críticas por aplicarse de forma discrecional. Estas críticas han generado tensión con organismos internacionales, incluyendo a Naciones Unidas. Durante su visita, Zapatero también sostuvo un encuentro con Leocenis García, un político excarcelado, quien expresó su gratitud por los esfuerzos internacionales, entre ellos, los realizados por Zapatero, en pro de la liberación de presos políticos. A pesar de estos avances, más de 500 personas siguen injustamente privadas de libertad, manteniendo viva la discusión sobre la justicia y reconciliación en el país.
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