
Italia y Croacia presentaron el jueves la Coalición de Roma, una alianza de unos cuarenta países respaldada por la ONU, la Liga Árabe y el Consejo de Cooperación del Golfo para proteger el acceso global a los fertilizantes. La iniciativa surge de las tensiones en el estrecho de Ormuz, donde el conflicto en Oriente Medio está encareciendo los insumos agrícolas y amenaza la producción de alimentos a escala mundial.
El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, advirtió que las interrupciones en el estrecho de Ormuz ya se reflejan en la disponibilidad y los precios de los fertilizantes, «elementos esenciales para la producción agrícola». Su homólogo croata, Gordan Grlić-Radman, se mostró dispuesto a participar en operaciones internacionales de protección de la navegación, condicionado a que se alcance un alto el fuego estable en la región.
Tajani explicó que la coalición mantendrá vigilancia constante sobre la situación y trabajará para poner en marcha respuestas que permitan a los agricultores de las zonas afectadas recibir los insumos necesarios a través de Ormuz. La plataforma también buscará reforzar alianzas con otros socios internacionales.
El director general de la FAO, Qu Dongyu, fue más preciso en sus advertencias. Los efectos de la crisis van más allá de los precios actuales y representan una amenaza directa para las cosechas de los próximos años, sobre todo en los periodos críticos de siembra y abonado. La FAO prevé riesgo de desabastecimiento en la segunda mitad de 2026 y en 2027 si no se habilitan rutas comerciales alternativas y no se frenan las restricciones a las exportaciones.
La tensión en los flujos marítimos añade una nueva presión sobre un mercado ya tensionado desde la invasión rusa de Ucrania. La confluencia de estos dos focos geopolíticos fue el argumento central para impulsar esta coalición de urgencia.
La Asociación de agricultores y cooperativas de la UE, Copa-Cogeca, advirtió que el aumento continuo de los precios de los fertilizantes ha llevado a muchas explotaciones a una situación límite. El sector reprocha a la Unión Europea una respuesta insuficiente y reclama medidas para estabilizar el mercado. Copa-Cogeca también alertó sobre los riesgos del acuerdo con Mercosur, que podría intensificar la competencia de producciones de terceros países.
Esta presión sobre el agro europeo llega en un momento de debilidad económica más amplia. En España, el sector privado registró en abril su primera caída en dos años, con el PMI compuesto por debajo de 50, lo que refleja cómo la incertidumbre en los mercados de materias primas ya se traslada a la actividad general.
La Comisión Europea tiene previsto presentar en mayo su Plan de Acción sobre Fertilizantes, una oportunidad para diseñar soluciones que alivien la presión a corto plazo, estabilicen los mercados y establezcan un marco sostenible de seguridad alimentaria. Las decisiones adoptadas este 7 de mayo por la Junta de Gobierno de Madrid, que también incluyeron medidas de apoyo a las pymes, ilustran cómo distintos niveles de administración responden en paralelo a la presión económica del momento.
El estrecho de Ormuz revela la fragilidad del sistema de suministro mundial cuando los conflictos geopolíticos se cruzan con las cadenas de producción agrícola. La Coalición de Roma aspira a tender puentes de cooperación para que el flujo de fertilizantes no se corte y el impacto sobre la disponibilidad de alimentos sea el menor posible.
Es una alianza de unos cuarenta países, encabezada por Italia y Croacia y respaldada por la ONU, la Liga Árabe y el Consejo de Cooperación del Golfo, lanzada el 7 de mayo de 2026 para proteger el suministro global de fertilizantes ante las tensiones en el estrecho de Ormuz.
Por el estrecho de Ormuz pasa una parte significativa del tráfico marítimo de materias primas agrícolas, incluidos componentes para la fabricación de fertilizantes. Las tensiones militares en la zona elevan los costes de transporte y pueden interrumpir el suministro a muchos países.
El director general Qu Dongyu alertó de riesgo de desabastecimiento de fertilizantes en la segunda mitad de 2026 y en 2027, lo que comprometería las cosechas en múltiples regiones si no se abren rutas alternativas y no se frenan las restricciones a las exportaciones.
La asociación de agricultores y cooperativas europeos exige medidas más firmes para estabilizar el mercado de fertilizantes y reducir las pérdidas del sector. También alerta de los riesgos del acuerdo UE-Mercosur, que incrementaría la competencia con producciones exteriores a menores costes.
La Comisión Europea tiene previsto presentarlo en mayo de 2026, con el objetivo de aliviar la presión a corto plazo y definir un marco de seguridad alimentaria sostenible para Europa y sus socios.
