

La Guardia Civil ha abierto una investigación contra una persona en Almería por vender por internet dos alfombras confeccionadas con piel completa de león. La operación, bautizada como Simbawake, terminó con el decomiso de una colección particular de animales naturalizados valorada en más de 14.000 euros y con un atestado por presunto delito contra la flora y la fauna.
El expediente arrancó en enero, cuando un ciudadano alertó a los agentes de que en una conocida plataforma de subastas se anunciaban dos alfombras hechas con piel de Panthera leo. Cada una salía a la venta por 2.500 euros e incluía la cabeza completa: una correspondía a un macho y la otra a una hembra. La especie figura como Vulnerable en el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), el tratado que regula la compraventa transfronteriza de fauna y flora protegidas.
El registro practicado en el domicilio del investigado destapó un inventario muy superior al de las dos piezas anunciadas en la web. Los agentes intervinieron colmillos de marfil, taburetes fabricados con patas de elefante africano y cabezas o ejemplares enteros de puma, leopardo, antílope negro, oso negro, cebra, hienas y varios primates. La tasación inicial sitúa el valor en el mercado clandestino por encima de los 14.000 euros, una cifra que recoge tanto el material taxidermizado como las piezas sueltas que carecían de la documentación CITES exigida.
Casos parecidos se han repetido en los últimos meses en otras provincias. En marzo, el Seprona incautó en Cádiz un lote de piezas de fauna procedente de África y, semanas después, localizó más de 500 aves exóticas protegidas en una vivienda de la misma provincia. Antes, en febrero, los controles del aeropuerto Adolfo Suárez interceptaron una maleta con 15 pangolines destinados al mercado negro.
El Convenio CITES establece que cualquier movimiento internacional de un ejemplar de las especies incluidas en sus apéndices necesita un permiso emitido por la autoridad competente del país de origen y, en muchos casos, también del de destino. Para la tenencia particular en España, el propietario debe acreditar la procedencia legal del animal con el certificado correspondiente. Sin esa documentación, la simple posesión ya constituye una infracción y puede derivar en responsabilidad penal cuando se demuestra ánimo de lucro o un volumen considerable, como ocurre en este caso.
El león africano figura entre las especies con mayor presión por el comercio ilegal. Su población salvaje ronda los 23.000 ejemplares según las últimas estimaciones de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, una cifra muy alejada de los 100.000 que se contaban a mediados del siglo XX.
La Guardia Civil ha entregado las diligencias y los efectos intervenidos a la autoridad judicial, que decidirá si abre causa formal por delito contra la flora y fauna recogido en el artículo 334 del Código Penal. Las penas previstas para este tipo van de seis meses a dos años de prisión, multa e inhabilitación para el ejercicio de cualquier actividad relacionada con la caza o el comercio de animales. La instrucción tendrá que precisar el origen exacto de los ejemplares, dado que algunos podrían haberse importado antes de que la especie entrara en el listado de protección reforzada.
El cuerpo recuerda que cualquier ciudadano puede denunciar la venta sospechosa de productos derivados de fauna salvaje a través del 062 o de la web del Ministerio del Interior. Las denuncias particulares han sido el detonante de buena parte de las operaciones del Seprona en los últimos años.
Es la investigación abierta por la Guardia Civil en Almería contra una persona que vendía alfombras hechas con piel de león en una plataforma online y guardaba en su domicilio una colección de animales protegidos sin documentación CITES.
La Panthera leo está catalogada como Vulnerable en el Convenio CITES. Cualquier compraventa, exhibición o cesión exige un certificado oficial que acredite la procedencia legal del ejemplar. Sin él, la operación constituye un delito contra la flora y la fauna.
La tasación provisional supera los 14.000 euros si se computan colmillos de marfil, taburetes con patas de elefante africano y restos de puma, leopardo, antílope negro, oso negro, cebra, hienas y varios primates. La cifra puede variar cuando se cierre la peritación oficial.
El artículo 334 del Código Penal contempla penas de seis meses a dos años de prisión, además de multa e inhabilitación especial para actividades relacionadas con la caza, la pesca o el comercio de animales. La concreción dependerá de la gravedad atribuida por el juzgado.
El canal habitual es el 062 de la Guardia Civil, aunque también se puede acudir al formulario web del Ministerio del Interior o al Seprona. Las alertas con captura de pantalla y enlace al anuncio agilizan mucho la verificación inicial.
Fuente: Ministerio del Interior.
