La empresa Ocesa, reconocida como la mayor promotora de entretenimiento en vivo de México y Latinoamérica, se encuentra en el centro de una investigación judicial junto con la empresa Servicios de Protección Privada Lobo. Ambas están señaladas en el caso del fallecimiento de los fotoperiodistas Berenice Giles y Miguel Ángel Rojas, quienes perdieron la vida tras el colapso de una estructura decorativa durante el festival Axe Ceremonia en el Parque Bicentenario. La tragedia ocurrió en abril del año pasado cuando una ráfaga de viento volcó la estructura sobre los jóvenes, mientras el evento continuaba sin advertencias al público, generando críticas por la falta de protocolos de seguridad y transparencia. Aunque Ocesa alega no haber sido oficialmente imputada, el Ministerio Público ha vinculado a las empresas en la investigación, algo que fue anunciado por el padre de Bere, uno de los fotoperiodistas fallecidos.
El incidente abrió un debate sobre la falta de responsabilidad entre las autoridades de la Ciudad de México, las alcaldías, y las empresas organizadoras. El alcalde de Miguel Hidalgo señaló que la estructura se instaló después de la revisión de Protección Civil, sin notificación previa. Ocesa se deslindó del montaje de la estructura, afirmando que su participación se limitó a la promoción del evento. Mientras tanto, el proceso judicial avanza lentamente, con la familia de Rojas instalando un contador a las afueras de los juzgados para mostrar el tiempo que lleva el procedimiento estancado. La reciente imputación a las empresas implicadas señala un nuevo capítulo en la investigación, que hasta ahora involucra a cinco empresas y ocho personas físicas. La situación continúa generando protestas, tanto de familiares como de asistentes al festival, quienes cuestionan la falta de acciones inmediatas durante y después del incidente.
Leer noticia completa en El Pais.
