

Esta mañana, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, junto con la vicealcaldesa Inma Sanz y otras autoridades municipales, ha visitado las obras del ambicioso proyecto Parque Ventas. Esta iniciativa busca transformar un área de 16.370 m² sobre la M-30, permitiendo una conexión peatonal y paisajística entre los distritos de Salamanca y Ciudad Lineal.
Durante la visita, Almeida ha elogiado el progreso de los trabajos, los cuales ya superan un 70% de ejecución, manteniéndose dentro de la planificación fijada por el Área de Obras y Equipamientos. En la actualidad, las labores se centran en urbanizar la cubierta que dará forma al nuevo parque, incluyendo la instalación de infraestructuras clave como saneamiento, electricidad, y agua potable.
Parte del encanto del Parque Ventas radica en sus accesos. De las ocho pasarelas peatonales planificadas, las correspondientes al flanco de Salamanca ya están conectadas a la plataforma, con esfuerzos ahora dirigidos a las pasarelas del lado de Ciudad Lineal. Asimismo, se está desarrollando un itinerario ciclista que unirá ambos distritos mediante la pasarela de Ramón de Aguinaga.
Sobre el flanco de Salamanca, la obra avanza a buen ritmo, con gran parte del mobiliario urbano ya en su lugar y la vegetación comenzando a plantarse en nuevos parterres. De especial interés resulta la nueva fuente monumental en la plaza de la América Española, la cual está lista a falta de pequeños detalles. Por otro lado, en Ciudad Lineal, el proyecto se centra en reordenar el parque de Antonio Pirala y el próximo inicio de los trabajos de impermeabilización del aparcamiento de residentes.
Un detalle que destaca es la incorporación de juegos infantiles singulares en forma de osos, inspirados en el emblemático Oso y el Madroño de Madrid. Dirigidos a niños de 3 a 12 años, incluirán estructuras de madera con anillos, redes de escalada y un tobogán tubular de casi cinco metros, además de elementos inclusivos.
El proyecto Parque Ventas, de 197 metros de longitud, no solo promete coser la brecha urbana entre Salamanca y Ciudad Lineal, sino que también busca mejorar la calidad de vida local. Más allá del simple espacio verde, la inversión de 78,9 millones de euros contempla un ambiente de convivencia con zonas ajardinadas, áreas estanciales, y equipamientos de ejercicio y ocio al aire libre, con eficiencia energética garantizada por iluminación led.
En los márgenes de la M-30, tanto en Salamanca como en Ciudad Lineal, se prevén mejoras integrales para maximizar el beneficio del nuevo parque. En Salamanca, por ejemplo, el diseño de pasarelas ha sido concebido para minimizar el impacto en el parque de Sancho Dávila, conservando árboles y caminos. Mientras que en Ciudad Lineal, el enfoque está en revitalizar espacios sin uso, potenciar conexiones con el barrio de Ventas, y ofrecer un entorno de encuentro y esparcimiento para todas las edades.
Se espera que este ambicioso proyecto, cuya finalización está programada para la primavera de 2027, no solo genere un nuevo pulmón verde sobre la M-30, sino que también revitalice áreas colindantes, cubriendo en total más de 56.600 m², y así transformar el paisaje urbano madrileño de manera significativa.
