

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, anunció este lunes que el Gobierno remitirá el jueves a la Comisión Europea el informe de progreso del Plan Fiscal, el documento con el que España rinde cuentas sobre el cumplimiento de las reglas comunitarias de deuda y déficit. La actualización del cuadro macroeconómico, en cambio, se aplaza hasta finales de junio por el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre las previsiones de crecimiento e inflación.
Cuerpo trasladó el mensaje en el marco del Invest in Spain Summit, donde defendió que España «sigue cumpliendo con el marco europeo» y se mantiene como «uno de los países de buen comportamiento tanto en términos presupuestarios como en términos de la inexistencia de desequilibrios macroeconómicos». El informe que llegará a Bruselas incluye una primera lectura del nuevo escenario, marcado por el repunte del precio de la energía y la incertidumbre en los mercados internacionales tras la escalada bélica.
Desde Economía aclaran que esta entrega no es la revisión definitiva del cuadro macro. Es solo un paso previo. La actualización completa, que servirá de base para los próximos Presupuestos Generales del Estado, no se publicará hasta finales de junio. Ese calendario deja apenas tres meses, con el verano por medio, para tramitar unas cuentas que podrían acabar prorrogadas un año más.
Las cifras vigentes apuntan a un crecimiento del 2,2% en 2026 y del 2,1% en 2027, con España entre los países que más empujan al alza la media de la Unión Europea. Sobre esa base, el Ejecutivo ya ha activado un paquete anticrisis dotado con 5.000 millones de euros que incluye rebajas fiscales y subvenciones a los combustibles para amortiguar el golpe de la subida energética.
La Organización Mundial del Comercio ya advirtió de un posible frenazo del crecimiento europeo en el entorno del 1,2% por el efecto del conflicto en Irán sobre la demanda y los precios. Un escenario que el Tesoro vigila a la hora de calibrar sus proyecciones y que pesará en la revisión de junio.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intervino en el mismo foro para reivindicar a España como destino seguro para la inversión extranjera «en tiempos de turbulencia». Recordó que el país genera la mitad del empleo creado en la Unión Europea, que el suministro energético está garantizado por el peso de las renovables y que, por primera vez en sesenta años, la deuda pública española está por debajo de la media mundial.
El mensaje llega después del último viraje diplomático con la Casa Blanca, en un contexto en el que las empresas españolas en Estados Unidos siguen operando en igualdad de condiciones, según trasladó el propio Cuerpo en marzo.
El foro reunió a las principales multinacionales con planes en España. La delegación estadounidense fue la más numerosa con 19 empresas, encabezadas por gigantes tecnológicos como Amazon y Microsoft, que en el último año comprometieron inversiones por más de 10.000 millones de euros, cerca de un tercio del total captado. Empresas chinas, japonesas, francesas y británicas completaron el listado, una muestra del interés extranjero pese al ruido geopolítico que dejan crisis abiertas como las del estrecho de Ormuz, Gaza o Siria.
La cita de junio marcará la hoja de los próximos meses. De ahí saldrá la fotografía actualizada del crecimiento, el déficit y la deuda con la que el Gobierno tendrá que negociar los Presupuestos. Hasta entonces, el envío del informe de progreso a Bruselas funciona como pulso de cumplimiento ante la Comisión y como gesto hacia los mercados, en plena temporada de revisión de calificaciones por las agencias de rating. Información ampliada en Infobae.
El Ministerio de Economía remite a la Comisión Europea el informe de progreso del Plan Fiscal, el documento con el que el país rinde cuentas del cumplimiento de las reglas europeas de reducción de deuda y déficit.
El Gobierno necesita incorporar el efecto del conflicto en Oriente Medio sobre las previsiones de crecimiento e inflación. La revisión completa se publicará a finales de junio, una vez evaluado el impacto sobre los mercados energéticos.
Las cifras oficiales mantienen un crecimiento del 2,2% para 2026 y del 2,1% para 2027, con España entre los países que tiran al alza de la media de la Unión Europea.
Es un paquete dotado con 5.000 millones de euros que combina rebajas fiscales y subvenciones a los combustibles para amortiguar la subida del precio de la energía y la incertidumbre en los mercados internacionales.
La delegación estadounidense lideró el Invest in Spain Summit con 19 empresas. Amazon y Microsoft destacan entre los gigantes tecnológicos que han comprometido inversiones por más de 10.000 millones de euros en el último año.
