

Mantener una familia en España cuesta bastante más que hace cinco años. La plataforma Piensin, especializada en comparación de seguros de vida y perteneciente a Globalfinanz, ha publicado un análisis del gasto familiar entre 2020 y 2025 que muestra subidas de hasta el 30,9% en partidas como sanidad y del 25,3% en alimentación. El estudio, basado en datos oficiales y proyecciones del mercado, permite calcular el presupuesto mínimo en función del número de hijos y la situación de convivencia.
La compra de alimentos ha pasado de costar 1.722 euros anuales de media a 2.157 euros, un incremento del 25,3%. La sanidad ha subido todavía más: el gasto anual por persona ha crecido un 30,9%, de 420 a 551 euros. Piensin atribuye estos aumentos a la inflación acumulada, al incremento de coberturas contratadas y a la mayor demanda de servicios médicos.
El transporte y las comunicaciones también han registrado subidas, aunque el estudio no detalla la cifra exacta de ese aumento. Ambas partidas forman parte de los gastos variables que más presión ejercen sobre el presupuesto mensual de los hogares.
El mantenimiento de una vivienda propia o en alquiler ronda los 2.300 euros anuales según el análisis. Se trata de una cifra que no incluye la cuota hipotecaria ni el alquiler en sí, sino únicamente los gastos de comunidad, suministros e impuestos locales. En el mercado inmobiliario, las previsiones del sector apuntan a nuevas subidas de precios durante 2026, lo que añade presión a los hogares que buscan comprar o renegociar condiciones.
La educación varía mucho según el tipo de centro. El coste anual en un colegio público se sitúa en torno a los 1.221 euros, contando material, actividades extraescolares y servicios complementarios. En el extremo opuesto, una universidad privada puede superar los 11.750 euros al año, una diferencia de casi 10.000 euros que condiciona las posibilidades reales de muchas familias.
Ante este aumento del coste de vida, Piensin pone el foco en la planificación financiera. La plataforma señala que el seguro de vida se ha vuelto cada vez más frecuente en los presupuestos familiares, especialmente en hogares con hijos o con compromisos económicos a largo plazo como una hipoteca. El objetivo es cubrir los gastos corrientes si uno de los sustentadores principales fallece o queda incapacitado.
El Gobierno también ha reforzado su compromiso de gasto social ante el incremento del coste de vida. El Consejo de Ministros aprobó recientemente una transferencia de 198,7 millones de euros para combatir la pobreza infantil y reforzar los servicios de apoyo a las familias más vulnerables, en respuesta directa a la pérdida de poder adquisitivo que reflejan estudios como el de Piensin.
La Comunidad de Madrid ha presentado cifras de crecimiento económico regional, aunque su impacto en el presupuesto familiar no es ni directo ni inmediato. Según los datos de BBVA Research citados por Díaz Ayuso, Madrid ha crecido un 19,4% sobre los niveles prepandemia, aunque la brecha entre el crecimiento macroeconómico y el bolsillo real de las familias sigue siendo uno de los debates económicos más presentes en España.
Según el estudio de Piensin, el gasto en alimentación ha aumentado un 25,3%, pasando de 1.722 euros a 2.157 euros anuales.
El análisis cifra el mantenimiento de la vivienda en aproximadamente 2.300 euros al año, sin contar la cuota hipotecaria ni el alquiler.
El coste varía entre los 1.221 euros anuales en colegios públicos y los 11.750 euros en universidades privadas, según los datos de Piensin.
Piensin es la plataforma de comparación de seguros de vida de Globalfinanz. Ha publicado un estudio sobre los principales gastos familiares en España entre 2020 y 2025, basado en datos oficiales y proyecciones del mercado.
El incremento del 30,9% en sanidad refleja la inflación acumulada, la mayor demanda de servicios médicos privados y el aumento en las coberturas contratadas por los hogares españoles.
