

El 67% de los municipios en España ya contempla bonificaciones del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) para fomentar la instalación de sistemas de autoconsumo fotovoltaico. Así lo señala el informe Incentivos fiscales al autoconsumo, elaborado por la Fundación Renovables con el apoyo de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF).
Este estudio, que cumple su sexta edición, analiza la evolución de los incentivos fiscales al autoconsumo en municipios de más de 10.000 habitantes —donde reside el 80% de la población española y se localiza el 97% de las empresas—, proporcionando una radiografía precisa de la política fiscal vigente en torno al desarrollo solar distribuido.
Aunque el porcentaje de municipios con bonificación ha crecido de forma sostenida (del 48% en 2021 al 67% en 2024), el acceso a estos beneficios no es uniforme:
Para facilitar la identificación de estos incentivos, el informe se acompaña de una herramienta web interactiva que permite consultar la existencia y características de estas bonificaciones por municipio.
Además del IBI, el estudio examina otros dos tributos de ámbito municipal con gran capacidad incentivadora:
Desde 2021, el número de municipios que promueven fiscalmente el autoconsumo se ha incrementado de forma significativa:
Este crecimiento refleja el papel cada vez más relevante del autoconsumo en la transición energética.
Raquel Paule, directora general de Fundación Renovables:
“El autoconsumo se consolida como una de las herramientas más eficaces para avanzar hacia un sistema energético más justo, eficiente y democrático. Las medidas fiscales son clave para su desarrollo, y vemos cada año más ayuntamientos comprometidos con esta transformación.”
Paule también destaca la importancia de las reformas regulatorias anunciadas, como la ampliación del radio para compartir energía hasta los 5 km o la futura figura del gestor de autoconsumo, como factores esenciales para seguir avanzando.
José Donoso, director general de UNEF:
“La energía fotovoltaica es uno de los pilares de un nuevo modelo energético limpio, propio y económico. El autoconsumo y las comunidades energéticas permiten al ciudadano participar activamente en la política energética, le protegen frente a la volatilidad de precios y le garantizan un suministro más seguro. El respaldo institucional a estas iniciativas es clave para construir un modelo más sostenible y participativo.”
Esta consolidación de los incentivos fiscales pone de relieve la creciente implicación de las administraciones locales en el impulso de la energía fotovoltaica, y convierte al autoconsumo en una herramienta esencial para democratizar el acceso a la energía y avanzar hacia una economía descarbonizada.
