
El gobierno de Jaume Collboni en Barcelona está considerando la implementación de un Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) progresivo para propietarios con más de una vivienda. Esta propuesta podría llevarse al Ministerio de Hacienda si el estudio económico y jurídico demuestra su viabilidad. El anuncio fue realizado por el teniente de alcalde de Economía, Jordi Valls, y la líder de los comunes en el Ayuntamiento, Janet Sanz, como parte de un acuerdo para contar con el apoyo de Barcelona en Comú a las ordenanzas municipales de 2026. Sanz destacó la importancia del acuerdo para la fiscalidad local, enfatizando la necesidad de diferenciar entre el IBI de una vivienda habitual y múltiples propiedades. Valls, por su parte, enfatizó la necesidad de seguridad jurídica debido a la complejidad de modificar la legislación vigente.
El acuerdo también incluye estudiar bonificaciones iguales para familias monoparentales y numerosas, y asegurar que los propietarios no trasladen el costo del IBI a los inquilinos, según lo establecido por la Ley de Vivienda. Además, se busca maximizar el IBI de los hoteles de lujo, con un aumento del tipo impositivo para 2027. Otros puntos del pacto incluyen limitar la expansión de comercios turísticos en determinados distritos y aumentar los fondos para la regeneración urbana del barrio del Besòs. Este consenso, además de fijar un nuevo rumbo fiscal, refuerza políticas urbanas y sociales clave para la ciudad.
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