

En el reciente Foro Económico Mundial celebrado en Davos, el consejero delegado de NVIDIA, Jensen Huang, destacó un aspecto que está reconfigurando las prioridades industriales: el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) no se centra únicamente en el avance de chips y modelos, sino en un enfoque integral que abarca desde la energía hasta los sistemas eléctricos. Huang describió la IA como una «plataforma» compuesta de múltiples capas, que deben evolucionar de manera simultánea, comenzando por la energía y abarcando chips, centros de datos en la nube, modelos y aplicaciones.
Este cambio de perspectiva, que traslada la conversación del poderío en GPUs al desafío de alimentar y enfriar las nuevas generaciones de centros de datos, ha catapultado a empresas especializadas en electrónica de potencia y gestión térmica, como Delta Electronics de Taiwán, al centro de atención. Delta, conocida por sus soluciones de alta eficiencia en fuentes de alimentación y refrigeración para centros de datos, está viendo aumentar su relevancia en el mercado.
El crecimiento de la IA generativa y de los sistemas de entrenamiento a gran escala ha llevado a las empresas a planificar centros de datos no solo según el espacio físico o número de racks, sino conforme a la capacidad eléctrica disponible y la viabilidad de refrigeración. Esto está alterando el «valor» de la infraestructura hacia aquellos proveedores que pueden resolver el reto de entregar potencia de forma estable y eficiente dentro de las instalaciones.
Dentro de este contexto, Delta Electronics se presenta como un proveedor global en soluciones de alimentación y gestión térmica, destacando su capacidad para ofrecer soluciones integrales que combinan experiencia en electrónica de potencia con capacidades de refrigeración. La compañía reportó que, en los primeros tres trimestres de 2025, las fuentes de alimentación relacionadas con IA representaron un 23% de sus ingresos, con las PSUs para servidores de IA constituyendo aproximadamente el 50% del negocio de fuentes para servidores durante este periodo.
A medida que la industria se adapta a la creciente demanda de energía para IA, las arquitecturas de alimentación están evolucionando. Delta ha expresado su disposición para liderar a través de propuestas en corriente continua de alta tensión (HVDC), destacando soluciones ±400 VDC y anticipándose a un salto hacia los 800 V, con planes de producción para la segunda mitad de 2026.
Otro elemento crucial es la refrigeración líquida, que ha pasado de ser un lujo a una necesidad en la implantación de IA. Delta ofrece un portafolio que incluye soluciones tanto de aire como de líquido, con capacidades detalladas para configuraciones de 300 kW hasta 2 MW. Este cambio refleja una tendencia del mercado donde la refrigeración se está convirtiendo en un factor decisivo para el diseño y la operación.
Con la inteligencia artificial empujando hacia el mayor despliegue de infraestructura de la historia, como lo expresó Huang, las empresas proveedoras de conversión de potencia, distribución, respaldo, y refrigeración, como Delta, están bien posicionadas. Ellas son las que aseguran que la computación no solo sea posible, sino eficiente y sostenible, en un escenario donde la demanda de energía y la capacidad de gestión térmica se perfilan como los nuevos desafíos críticos.
Más información y referencias en Noticias Cloud.
