

La reciente controversia entre el Pentágono y la empresa de inteligencia artificial Anthropic ha arrojado luz sobre un tema crítico: las libertades civiles en la era digital. Cuando Anthropic fue etiquetada como un «riesgo para la cadena de suministro», quedó en evidencia la preocupación que existe sobre el uso de la tecnología para la vigilancia masiva. La compañía ya había mostrado su desacuerdo con la administración Trump al insistir en establecer límites claros que impidieran la utilización de su modelo Claude para fines de vigilancia por parte del estado. Para el CEO de Anthropic, tales prácticas son una «línea roja» que no deben cruzarse, lo que plantea la interrogante de quién debe definir estos límites y la autoridad para hacerlo.
Cindy Cohn, directora ejecutiva de la Electronic Frontier Foundation (EFF), ha pasado décadas lidiando con estas cuestiones, preocupada por el derecho a la privacidad digital en un mundo interconectado. Su libro más reciente, «Privacy’s Defender: My Thirty-Year Fight Against Digital Surveillance», detalla sus experiencias personales y profesionales en la defensa de estas libertades. A través de su investigación, Cohn busca responder a la pregunta de si es posible mantener conversaciones privadas en medio de la omnipresente conectividad digital.
En un esfuerzo por ampliar el debate sobre estos temas, Cohn se reunirá con el destacado Adam Savage, conocido por su participación en el programa «Mythbusters», en un evento organizado por el Commonwealth Club de San Francisco el próximo 13 de mayo de 2026. El diálogo abordará los complejos dilemas relacionados con el uso de la inteligencia artificial y sus implicaciones para la vigilancia civil.
Tras la charla, se llevará a cabo una firma de libros de Cohn, donde los asistentes podrán obtener su obra «Privacy’s Defender». Este libro no solo ofrece un relato cautivador de la lucha por los derechos digitales, sino que también destaca eventos significativos como las Guerras Criptográficas y la vigilancia posterior al 11 de septiembre. Además, subraya la relevancia de estos derechos en la resistencia al autoritarismo y en el fortalecimiento de la democracia.
En un momento donde las preguntas sobre el futuro de la privacidad en la era digital se intensifican, el evento promete ser un espacio enriquecedor para reflexionar sobre cómo la sociedad puede y debe enfrentar los desafíos planteados por las nuevas tecnologías y las prácticas de vigilancia crecientes.
