

En un nuevo capítulo de la lucha por la justicia en los territorios en disputa, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 de España ha tomado una firme posición contra las plataformas de alojamiento que promueven servicios en territorio palestino ocupado. Según las autoridades, siete plataformas han publicitado un total de 138 anuncios de alojamientos turísticos situados en asentamientos israelíes en tierra palestina, una práctica que contraviene el reciente marco legal español.
El Ministerio, liderado por Pablo Bustinduy, ha iniciado una investigación detallada culminando en el envío de un requerimiento formal a estas plataformas. Las empresas afectadas han recibido instrucción de retirar o bloquear inmediatamente la publicidad de dichos alojamientos para el acceso desde España. De no cumplir con este mandato, podrían enfrentarse a medidas más severas por parte de las autoridades competentes.
El marco legal que sustenta esta acción es el Real Decreto-ley aprobado en septiembre, el cual incorpora medidas urgentes para mitigar el impacto del conflicto en Gaza y asistir a la población palestina. El artículo 4 de este decreto es particularmente claro al considerar ilícita la publicidad de bienes y servicios originarios de asentamientos en los territorios palestinos ocupados. Esta normativa es parte de un esfuerzo más amplio de la comunidad internacional, apoyado por la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia de julio de 2024, que establece la necesidad de evitar vínculos económicos con las prácticas israelíes consideradas ilegales.
La publicación de los anuncios, relacionados con más de 200 códigos postales en asentamientos israelíes, no solo desafía la legislación española, sino también una sensibilidad internacional creciente hacia los derechos humanos en la región. Amnistía Internacional y diversas ONG ya habían alzado la voz contra la promoción de estas propiedades en territorio palestino, y en noviembre de 2025, la Association of Jurists for the Respect of International Law (JURDI) presentó una demanda similar en Francia.
Este movimiento del Gobierno español es, sin duda, un paso significativo en el escenario internacional, reafirmando el compromiso de España con las normativas internacionales de derechos humanos y su posición contra la ocupación israelí en territorios palestinos. Con la acción legal en marcha, se pone a prueba la respuesta de las plataformas implicadas y se mantiene la vigilancia tanto local como global sobre las prácticas comerciales que puedan perpetuar situaciones consideradas ilegales o injustas bajo el derecho internacional.
Fuente: Ministerio de Consumo
