
«Predator: Badlands» marca una nueva etapa dentro de la extensa y compleja cronología de la saga, que ha abarcado películas, videojuegos y cómics desde su debut en 1987. Ambientada en un futuro lejano, la película presenta a Dek, un joven miembro de la raza Yautja (los depredadores), y a Thia, una avanzada androide biomecánica. A pesar de su conexión con el universo de «Alien» y los sintéticos de Weyland-Yutani, el director Dan Trachtenberg se ha propuesto que la historia mantenga su independencia, sin alterar las tramas establecidas en entregas anteriores. Esto permitirá a los espectadores disfrutar de «Badlands» sin necesidad de un profundo conocimiento previo de la saga, aunque para los más entusiastas se sugiere una indicación cronológica a través de las entregas anteriores.
Para quienes buscan entender más a fondo la narrativa que conecta a «Predator» con «Alien», se recomienda iniciar con «Predator: Asesino de asesinos» y «Predator: La presa». Estas películas ofrecen un contexto rico sobre la mitología de los Yautja y sus interacciones con sus presas. Tras una serie de eventos que incluyen enfrentamientos épicos entre guerreros humanos y Yautjas, se abre la puerta a la llegada de un xenomorfo en la saga, introduciendo un entrelazado que culminará en el surgimiento de la compañía Weyland-Yutani. Este desarrollo no solo añade profundidad a «Predator: Badlands», sino que también ofrece una exploración fascinante de las relaciones entre los universos que han cautivado a los aficionados durante décadas.
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