

La Federación Internacional de Periodistas (FIP) celebra del 4 al 7 de mayo en París el congreso de su centenario, con 300 delegados de todo el mundo y una agenda que pone sobre la mesa la inteligencia artificial, el acoso digital a las periodistas, la seguridad en zonas de conflicto y la libertad de prensa. El lema escogido para esta edición, «100 años de solidaridad internacional. Por un periodismo y un sindicalismo combativos», resume el tono reivindicativo del encuentro.
La FIP es la mayor organización profesional del sector, con más de 600.000 afiliados repartidos en sindicatos y asociaciones de un centenar de países. Cumplir un siglo coincide con un momento delicado para la profesión: redacciones más reducidas, presión económica de las plataformas tecnológicas y un goteo de periodistas asesinados o encarcelados que el congreso quiere visibilizar.
La jornada inaugural, presidida por la actual presidenta de la FIP, Dominique Pradalié, se centrará en cómo la inteligencia artificial está reordenando las redacciones y en las herramientas jurídicas internacionales que existen hoy para defender a quienes informan. La organización lleva meses advirtiendo de que la automatización de contenidos abarata el oficio sin resolver el problema de fondo: la falta de financiación estable de los medios.
El acoso digital a las mujeres periodistas tendrá su propio bloque. La FIP arrastra varios estudios que apuntan al mismo punto: el hostigamiento online se ha convertido en una herramienta de censura silenciosa, especialmente contra reporteras que cubren política, género o conflictos. La seguridad física en zonas de guerra completa el menú, con casos recientes en Gaza, Ucrania o Sudán como referencia obligatoria.
La delegación española estará encabezada por la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), acompañada por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Comisiones Obreras (CCOO) y el sindicato vasco ELA. UGT, también miembro de la FIP, no acudirá en esta ocasión. La FeSP llega a París con varios frentes abiertos en el debate sobre la profesión, entre ellos su reciente reclamación para terminar con el veto al fotoperiodismo en conciertos y eventos públicos.
El Sindicato de Periodistas de Madrid (SPM), integrado en la FeSP, ha defendido en las últimas semanas un discurso muy alineado con el del congreso parisino. Su llamamiento del 1 y 3 de mayo en defensa de los derechos laborales y la información libre ya apuntaba a buena parte de los temas que ahora se llevarán a debate internacional.
Por el Palais des Congrès pasarán figuras como Guilherme Canela de Souza Godoi, responsable de libertad de expresión y seguridad de los periodistas en la UNESCO, y los premios Nobel de la Paz Maria Ressa y Dmitri Muratov, dos referencias incómodas para los gobiernos que han intentado silenciarlos en Filipinas y Rusia. El alcalde de París, Emmanuel Grégoire, ofrecerá un concierto y un cóctel en el Ayuntamiento para los delegados.
El programa cubre cuatro días de mesas sobre libertad de prensa, independencia editorial en plataformas digitales, igualdad de género en las redacciones y derechos de autoría. Es un esquema clásico del oficio, pero con una capa nueva: el peso creciente de los modelos de IA generativa entrenados con contenido periodístico sin compensación. La debacle salarial del sector y la dignidad de la profesión tampoco quedarán fuera, después de que la presidenta de la APM, María Rey, exigiera públicamente respeto al periodismo en el Congreso de los Diputados.
Los delegados llegan a París con más de medio centenar de mociones encima de la mesa. Entre las más comentadas figuran las que piden gravar a las grandes tecnológicas que se benefician de los contenidos periodísticos, varias propuestas para frenar el avance de la extrema derecha en el debate informativo y otras dedicadas a la situación de los profesionales en países como Pakistán, Yemen o Irán, donde el oficio se ejerce bajo presión judicial o militar.
El congreso también renovará la cúpula de la FIP, aprobará enmiendas estatutarias y fijará las líneas de actuación de los próximos años. La clausura incluirá una concentración en homenaje a los periodistas asesinados en el ejercicio de su profesión y una exposición sobre el legado de la organización a lo largo de un siglo. Una manera, como recuerdan desde la federación, de cerrar el aniversario mirando al futuro inmediato del oficio en lugar de quedarse en la efeméride.
Fuente: SPM — Sindicato de Periodistas de Madrid.
La Federación Internacional de Periodistas agrupa a sindicatos y asociaciones profesionales de la prensa de cerca de un centenar de países, con más de 600.000 afiliados. Es la mayor organización del sector y ejerce de portavoz internacional de los derechos laborales y la libertad de prensa.
Tendrá lugar en París del 4 al 7 de mayo, con 300 delegados acreditados de todo el mundo. La FIP fue fundada en 1926, lo que sitúa este congreso como el de su centésimo aniversario.
El impacto de la inteligencia artificial en las redacciones, el acoso digital a las periodistas, la seguridad en zonas de conflicto, la libertad de prensa, los derechos de autoría y la igualdad de género. También se votarán mociones sobre el gravamen a las grandes plataformas y la situación en Pakistán, Yemen o Irán.
La Federación de Sindicatos de Periodistas de España (FeSP), la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Comisiones Obreras (CCOO) y el sindicato vasco ELA. UGT, también miembro de la FIP, no estará presente en esta ocasión.
La presidenta de la FIP, Dominique Pradalié; el responsable de libertad de expresión de la UNESCO, Guilherme Canela de Souza Godoi; y los premios Nobel de la Paz Maria Ressa y Dmitri Muratov. El alcalde de París, Emmanuel Grégoire, será el anfitrión institucional.
