
La presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), María Rey, ha pedido este lunes que se respete el oficio del periodista y que dejen de definirlo desde fuera. Lo hizo durante la entrega del II Premio Victoria Prego a la Libertad de Expresión, celebrada en el Congreso de los Diputados con la presencia de la presidenta de la Cámara Baja.
«Reivindicamos la dignidad del periodismo: tenemos derecho a que se nos respete y a que dejen de definir lo que es un periodista, sabemos lo que somos», resumió Rey ante un auditorio en el que se mezclaban diputados, profesionales del gremio y compañeros llegados desde Venezuela. La frase, breve y directa, marcó el tono del acto y conectó con el ánimo reciente del sector tras semanas de tensión por agresiones y acosos a reporteros, una cuestión que también denunció el Sindicato de Periodistas de Madrid en sus comunicados del 1 y el 3 de mayo.
El galardón de esta segunda edición ha recaído en el Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela y en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de ese país. La APM ha justificado la decisión por la labor que ambas organizaciones desarrollan en un contexto donde informar implica un riesgo personal y laboral constante. Sus representantes recogieron el premio en Madrid y aprovecharon la tribuna para describir cómo trabajan bajo censura, sin garantías y con compañeros encarcelados o en el exilio.
El acto recoge el legado de Victoria Prego, periodista clave en la cobertura de la Transición y referente de varias generaciones, y se ha consolidado como uno de los reconocimientos con más peso simbólico que entrega la profesión en España.
La entrega coincidió con la quinta edición del coloquio «Expresión de libertad», que reunió a periodistas exiliados en España. En la mesa se escucharon testimonios de profesionales que han salido de sus países por amenazas, presiones judiciales o secuestros, y que ahora reconstruyen su carrera lejos de las redacciones donde se formaron. La conversación se centró en cómo informar cuando el Estado convierte la profesión en sospechosa.
Varios ponentes pusieron sobre la mesa una idea que se repitió durante todo el acto: defender la libertad de prensa fuera de España también obliga a vigilarla dentro. En las últimas semanas, asociaciones del sector han alertado de restricciones puntuales al fotoperiodismo, como el veto que la FeSP ha denunciado en conciertos y eventos públicos, un caso menor en apariencia que terminó leyéndose como síntoma.
María Rey insistió en que la categoría de periodista no la otorga ni el Gobierno ni las redes: la dan los compañeros, las redacciones y el trabajo verificable. El argumento responde a un debate viejo, que ha vuelto con fuerza desde que figuras públicas ajenas a los medios reclaman ese título amparándose en sus audiencias en redes. La presidenta de la APM, sin entrar en personas, dejó claro dónde dibuja la línea: el oficio se demuestra publicando, contrastando y firmando.
El homenaje se suma a otros gestos institucionales recientes en la capital, como el tributo a los defensores de la libertad de expresión que organizó el Ayuntamiento de Madrid. Distintos formatos, mismo fondo: dejar constancia de que el periodismo está bajo presión y que la respuesta pasa por hacerlo visible.
La APM ha anunciado que mantendrá el premio anualmente y que reforzará en los próximos meses los programas de acogida para periodistas exiliados. Es una línea de trabajo que tampoco depende solo de la asociación: las redacciones, los sindicatos y las facultades tendrán que decidir hasta qué punto se involucran. La sensación al cierre, entre cafés y conversaciones de pasillo, era que el debate sobre quién es periodista y qué garantías tiene seguirá ocupando titulares durante el año.
Es la presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), la entidad profesional más antigua del periodismo español. Como cara visible de la APM ha llevado la voz del colectivo en debates sobre libertad de prensa, condiciones laborales y reconocimiento profesional.
Es un galardón anual creado por la APM en memoria de la periodista Victoria Prego, referente del periodismo durante la Transición. Reconoce a personas u organizaciones que defienden la libertad de expresión, dentro o fuera de España. Esta es su segunda edición.
El Colegio Nacional de Periodistas y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela han sido distinguidos por sostener el ejercicio del periodismo en un país con restricciones, presiones judiciales y casos documentados de detención de profesionales del sector.
Un foro anual de la APM que reúne a periodistas exiliados en España para compartir experiencias y diagnosticar el estado de la libertad de prensa en sus países de origen. Esta ha sido la quinta edición y se celebró junto a la entrega del premio, en el Congreso de los Diputados.
En la sede del Congreso de los Diputados, en Madrid. La presidenta de la Cámara Baja presidió el acto, una decisión institucional que la APM ha valorado como un gesto de respaldo a la profesión.
Nota de prensa de Asociación de la Prensa de Madrid.
