El líder opositor venezolano Henrique Capriles Radonski, junto a diputados de la bancada Libertad, compareció el lunes en un evento en el que reafirmó su llamado a un cambio de Gobierno, aseverando que «no puede ser una ‘pax pactada’”. En un parlamento dominado casi en su totalidad por el chavismo, Capriles y su grupo insisten en que su objetivo es conducir al país hacia la democracia. Durante la comparecencia, destacaron el rol fundamental que desempeñarán desde sus asientos, subrayando que, tras años de espera, no se puede conformar con acciones limitadas, por lo que recalcan la necesidad de mayores transformaciones para alcanzar un estado democrático pleno. Los primeros pasos, apuntan, son las excarcelaciones recientes, aunque afirman que es indispensable lograr la libertad plena de todos los presos políticos para hablar de un cambio profundo en el país.
Por otro lado, el tema de los nuevos acuerdos energéticos fue señalado como urgente por los parlamentarios opositores. Capriles expresó su preocupación por la necesidad de reformas inmediatas que mejoren las condiciones de vida en Venezuela, marcando como esencial la transparencia en indicadores económicos, que siguen sin ser publicados desde 2024, especialmente tras la presentación de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Capriles sugirió una meta de producción petrolera de 1.500.000 barriles para el año 2026 y un incremento en la recaudación del IVA como medidas potenciales para estabilizar la economía. Además, propuso la implementación de un bono justo de al menos 150 dólares para todos los pensionados, instando al Gobierno a aprobar dicha medida en el plazo más corto posible.
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