La médico Charo Morillo, madre del opositor fallecido Mario Jara, ha expresado su indignación ante el trato recibido por parte del Estado, manifestando que las familias de las víctimas han sido tratadas «de vergüenza». Las críticas de Morillo se enmarcan en un contexto de descontento creciente entre las familias afectadas, quienes alegan sentirse desamparadas por las instituciones. La sensación de abandono ha llevado a más de medio centenar de víctimas a organizarse mediante grupos de Whatsapp y Facebook, con el fin de coordinarse para recibir el apoyo y atención que consideran que las autoridades no les han proporcionado.
En reacción a esta situación, los afectados están utilizando las redes sociales como herramientas esenciales para compartir información, recibir apoyo mutuo y mantener viva la memoria de las injusticias que afirman haber sufrido. Esta organización colectiva busca visibilizar los problemas que enfrentan y presionar a las autoridades para obtener respuestas y soluciones concretas. A medida que aumentan las denuncias públicas y crece la comunidad virtual de apoyo, se evidencia la necesidad de revisión y mejora en los canales de comunicación y asistencia institucional hacia los afectados, algo que Charo Morillo y otras voces críticas continúan reclamando con urgencia.
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