El Barcelona sufrió un duro inicio en su enfrentamiento contra el Slavia de Praga, que sorprendió con un gol de estrategia en los primeros compases del encuentro. Un saque de esquina, ingeniosamente peinado en el primer palo, permitió a Kusej abrir el marcador en el segundo palo. Sin embargo, la respuesta del Barça no se hizo esperar y Fermín logró revertir el marcador con dos tantos, llevando a su equipo momentáneamente al frente. Pero el Slavia, tenaz en su planteamiento, volvió a encontrar recompensa en un córner que, tras un desafortunado desvío de Lewandowski en propia puerta, empató el partido nuevamente. La primera mitad culminó con un Barcelona que no conseguía romper el empate y, para empeorar las cosas, una lesión de Pedri alarmó a la banca blaugrana.
En la segunda parte, el técnico del Barcelona optó por Dani Olmo como sustituto de Pedri, una decisión que resultó acertada, ya que Olmo anotó un impresionante gol desde fuera del área, devolviendo la ventaja a los catalanes. Posteriormente, Lewandowski enmendó su error al anotar otro tanto que selló la victoria del Barça. No obstante, el triunfo no garantiza al Barcelona un pase directo a los octavos de final, dado que compite en puntos y goleo con otros equipos del grupo. El conjunto azulgrana se enfrentará al Copenhague en la última jornada, un duelo crucial para definir su destino en la competición, donde deberán mejorar su golaveraje para asegurar su clasificación.
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