

El aclamado cineasta neoyorquino Woody Allen ha decidido añadir un capítulo más a su fascinación por las capitales europeas, eligiendo en esta ocasión Madrid como el escenario principal de su próxima película. La producción, que comenzará a rodarse en octubre, lleva el título provisional de «WASP 2026» y promete convertir las calles de la capital española en un personaje más de su historia, siguiendo una tradición cinematográfica que Allen ha cultivado desde sus inicios con ciudades como Nueva York, Londres, París y Barcelona.
Allen expresó su entusiasmo por este nuevo proyecto afirmando, «Estaré muy feliz de volver a España. Esta sería mi tercera vez rodando allí y mi primera ocasión para hacer una película en Madrid, una ciudad que siempre me ha encantado». Estas palabras no solo reflejan el cariño que el director siente por la ciudad, sino también las expectativas compartidas por el Ayuntamiento de Madrid, que busca mostrar la ciudad al mundo como un destino «turístico, cultural y creativo».
El acuerdo firmado para la producción estipula que la película destacará de manera prominente el rico patrimonio arquitectónico y cultural de Madrid. Al menos el 15% de las escenas serán filmadas en exteriores, ofreciendo al espectador un recorrido visual por lugares emblemáticos de la ciudad. El impacto económico proyectado es significativo, con una inversión cercana a los 9,46 millones de euros y la creación de 1.196 empleos directos y 2.293 indirectos, reflejando así no solo un aporte cultural, sino también un beneficio económico tangible para la comunidad.
Madrid se reafirma como un centro neurálgico de la producción audiovisual, un estatus que se ha consolidado en los últimos años. Entre 2021 y 2024, el rodaje de series y películas inyectó más de 1.540 millones de euros en la economía local. Según el Cluster Audiovisual de Madrid, la industria audiovisual genera aproximadamente el 2,2% del PIB madrileño y proporciona empleo a 108.400 personas, evidenciando la importancia del sector como motor económico y cultural.
Con esta nueva colaboración, Madrid no solo se enriquece con el talento y visión de Allen, sino que también se consolida en el mapa de las grandes ciudades cinematográficas del mundo, prometiendo añadirse a la lista de urbes que han sido inmortalizadas a través de la lente única del director neoyorquino. Mientras tanto, la industria filmográfica madrileña continúa su crecimiento, reforzando su posición como un epicentro cultural y económico en España y el mundo.
