
El ejército israelí abatió a una familia palestina en Tammun, Cisjordania, provocando la muerte de los padres y dos de sus cuatro hijos, mientras los sobrevivientes quedaron con heridas leves. Según el Ministerio de Exteriores palestino, las fuerzas militares abrieron fuego contra el vehículo en el que viajaba la familia de Ali Jaled Bani Odeh, al percibir una amenaza. El relato de uno de los niños supervivientes describe una escena de horror donde escuchó a su madre llorar y a su padre rezar antes de la lluvia de disparos. El caso ha suscitado nuevamente acusaciones de impunidad ante los continuos episodios de violencia en la región, donde las investigaciones prometidas raramente se traducen en acciones judiciales contra los responsables.
Organizaciones de derechos humanos, incluidas israelíes como B’Tselem, han denunciado la impunidad sistemática que sigue a las muertes de palestinos en manos de militares y colonos israelíes, un fenómeno que se ha intensificado en medio de la ofensiva israelí contra Gaza y la guerra en Irán. El comunicado palestino denuncia la ejecución extrajudicial y resalta el episodio como parte de un ataque más amplio y sistemático contra el pueblo palestino, apelando al compromiso internacional para investigar y llevar ante la justicia los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad perpetrados en la región. Desde octubre de 2023, al menos 1.041 palestinos han muerto en Cisjordania, con cifras que continúan creciendo tras los recientes eventos violentos.
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