

En un esfuerzo por revitalizar y realzar el casco histórico de Carabanchel Bajo, se están llevando a cabo importantes obras de remodelación que prometen transformar el área en términos de accesibilidad y calidad ambiental. La delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, junto al concejal de Carabanchel, Carlos Izquierdo, realizaron una visita para supervisar el avance de los trabajos, que se encuentran en su segunda fase y se espera que concluyan a finales del próximo verano. Estas obras representan una inversión total de 3,3 millones de euros y abarcan una extensión de más de 26.700 metros cuadrados.
Este proyecto es parte de un ambicioso programa de mejora de cascos históricos lanzado por el Ayuntamiento en 2019, que ya ha beneficiado a otras localidades como El Pardo, Aravaca, Hortaleza, Villa de Vallecas, Vicálvaro y Barajas, acumulando una inversión total de 21 millones de euros.
Durante esta segunda fase de remodelación en Carabanchel, se destinarán 1,6 millones de euros para trabajar sobre una superficie de 11.500 metros cuadrados. Las obras afectan a importantes vías como las calles de la Sombra, Monseñor Óscar Romero, Blasón, Eugenia de Montijo, Arnedo y Nebli, además de la emblemática plaza de Carabanchel. Estas áreas, circundantes a la finca de Vista Alegre, un Bien de Interés Cultural, han de coordinarse cuidadosamente con las intervenciones de la Comunidad de Madrid en la finca.
Entre las actividades previstas, se destaca la transformación de las calles de Arnedo, Nebli y Eugenia de Montijo a un diseño de plataforma única que facilitará el tránsito peatonal. Las calles del Blasón y Sombra, por su parte, mantendrán un desnivel entre acera y calzada, aunque se verán mejoradas con la incorporación de arbolado. La plaza de Carabanchel experimentará una reordenación para recuperar su estructura histórica, sustituyendo adoquines cerámicos por losas de granito y ampliando los alcorques.
El plan también incluye la modificación del sentido del tráfico en la calle de la Sombra, y la actualización del alumbrado a tecnología LED de alta eficiencia. Se procederá a la eliminación de algunos tramos aéreos de telecomunicaciones, enterrando las conexiones, y se incorporarán 31 nuevos árboles.
La primera fase, completada el pasado diciembre con un presupuesto de 1,7 millones, ya transformó 15.230 metros cuadrados y vio la adaptación de varias calles a plataforma única y la renovación de luminarias. También reestructuró el tráfico rodado en ciertas áreas para mejorar la movilidad.
Las intervenciones en curso buscan no solo modernizar el entorno, sino preservar el carácter histórico del área y hacer de Carabanchel un lugar más accesible y acogedor para residentes y visitantes.
