

Desde la madrugada del jueves 22 de enero, España se encuentra en alerta debido a la formación de un intenso temporal atlántico asociado a la borrasca denominada ‘Ingrid’, que está generando condiciones meteorológicas adversas en el norte de la península. La Dirección General de Protección Civil y Emergencias ha emitido avisos para toda la población, advirtiendo sobre las posibles afectaciones por fuertes vientos, oleaje elevado y nevadas en diferentes regiones del territorio.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), ‘Ingrid’ ha profundizado rápidamente en su formación, especialmente al noroeste de Galicia, en combinación con un anticiclón ubicado en el entorno de las Azores. Este sistema meteorológico está provocando un intenso flujo del noroeste que arrastra una masa húmeda de origen polar hacia la fachada atlántica peninsular, generando un importante temporal marítimo y precipitaciones en varias áreas. Las costas gallegas y el Cantábrico son las zonas más afectadas por el oleaje, que en algunos momentos alcanza rachas extremadamente fuertes, poniendo en riesgo paseos marítimos y zonas litorales.
Para el interior, las lluvias y las nevadas están dejando un escenario complicado. Se prevé que desde el mediodía del viernes las cotas de nieve bajen por debajo de los 500 metros en el noroeste, afectando áreas montañosas, tanto en Galicia como en la meseta Norte y otros territorios del norte del país. En estas zonas, no se descarta que en 24 horas se puedan acumular hasta 5 centímetros de nieve en las cotas bajas, complicando aún más las vías de comunicación y provocando cortes o retrasos en la circulación.
Durante los días del viernes 23 y sábado 24, la situación alcanzará su punto culminante. La llegada de la masa fría posfrontal intensificará el temporal marítimo y provocará un empeoramiento generalizado del estado del mar, especialmente en la vertiente atlántica gallega y el Cantábrico. La nieve continuará acumulándose en cotas bajas, afectando carreteras, caminos rurales y zonas urbanas de los principales sistemas montañosos, con temperaturas que seguirán descendiendo y condiciones de peligro en la gestión del día a día.
El domingo 25, se espera que ‘Ingrid’ comience a disiparse y que la fuerza del flujo atlántico reduzca su intensidad. La masa polar, que ha llegado a provocar nevadas y frío extremo, comenzará a retirarse, dejando un patrón climático que irá mejorando progresivamente. Sin embargo, las autoridades advierten que aún queda cierta incertidumbre sobre la distribución de las nevadas, por lo que recomiendan mantenerse atentos a las actualizaciones meteorológicas y seguir las recomendaciones oficiales para evitar incidentes.
En materia de seguridad, las recomendaciones principales incluyen asegurar puertas, ventanas y objetos que puedan ser desplazados por el viento, y alejarse de zonas cercanas a cornisas, árboles y estructuras peligrosas. Se aconseja extremar precauciones en la conducción, especialmente en túneles, con adelantamientos y en presencia de vehículos pesados, además de reducir la velocidad en carreteras afectadas por hielo o nieve. En zonas marítimas, es recomendable alejarse de playas y lugares bajos propensos a marejadas y oleaje, y evitar estacionar en zonas susceptibles a altas mareas.
Para quienes deban desplazarse por carretera en estas condiciones, es crucial informarse previamente sobre el estado de las vías, llevar cadenas o dispositivos antideslizantes, y no realizar adelantamientos en carreteras con nieve o hielo. Se recomienda también mantener una distancia segura con otros vehículos y utilizar el alumbrado de manera apropiada para ser visibles.
En caso de quedar atrapados en la nieve, las instrucciones son permanecer en el vehículo, mantener la calefacción encendida y renovar el aire periódicamente para evitar intoxicaciones. Si se requiere ayuda, se debe informar a los servicios de emergencia y no intentar solucionar la situación por cuenta propia si no es estrictamente necesario.
La respuesta agrupada en recomendaciones busca reducir los riesgos asociados a este episodio meteorológico, que si bien parece estar en su fase de declive, todavía mantiene cierto peligro, especialmente en zonas rurales y costeras. La vigilancia de las condiciones meteorológicas será fundamental en los próximos días para proteger la integridad de los ciudadanos y evitar incidentes graves derivados de las condiciones climáticas extremas.
Fuente: Ministerio del Interior
