

El Ministerio del Interior ha anunciado la puesta en marcha de 33 nuevos radares de velocidad en distintas carreteras de once Comunidades Autónomas. Estos dispositivos forman parte del plan previsto para la instalación de un total de 122 puntos de control en vías convencionales y de alta ocupación, con el objetivo de mejorar la seguridad vial y reducir la siniestralidad en los próximos años. Hasta la fecha, 106 de estos puntos ya se encuentran en funcionamiento, y se espera completar la instalación restante a lo largo de 2026.
Los nuevos cinemómetros incluyen 20 radares fijos y 13 de tramo, ubicados en carreteras que atraviesan regiones como Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Madrid, Galicia y Murcia. La distribución de estos controles ha sido cuidadosamente planificada para cubrir tramos especialmente peligrosos o con alta densidad de accidentes.
Por ejemplo, en Alicante se han instalado radares en tramos de la A-31 y la A-7, en Alicante capital, con puntos de control que comienzan en el kilómetro 216+550 y finalizan en el 218+900, así como en la A-31 en el kilómetro 211+700 hasta el 203+995. También en Asturias, en la AS-116 y AS-377, donde los dispositivos fijos detectarán excesos de velocidad en diferentes tramos. En Castilla y León, en Ávila, la herramienta se ubica en el tramo de AV562 y en N-403, entre los puntos 11+435 y 86+250.
La iniciativa incluye señalización visible en la vía, publicación de los puntos en la página web de la Dirección General de Tráfico (DGT) y la disposición de la ubicación exacta a los operadores de navegación, quienes podrán incluir estos radares en sus sistemas para advertir a los conductores. Durante el primer mes de funcionamiento, aquellos que circulen a velocidades superiores a las permitidas recibirán una carta informativa. Posteriormente, si se confirma el exceso de velocidad, se procederá a imponer sanciones económicas conforme a la normativa vigente.
Desde la introducción de los primeros radares en 2005, estas medidas han contribuido a una notable reducción en la mortalidad vial en España. Los datos indican que los dispositivos están relacionados con una disminución del 75% en víctimas mortales en las carreteras desde aquella época. Sin embargo, la velocidad continúa siendo un factor presente en cerca del 24% de los accidentes fatales. En 2024, se registraron 307 siniestros mortales en los que este factor fue determinante, lo que muestra el trabajo aún por hacer en la concienciación y el control del exceso de velocidad.
La instalación de estos nuevos puntos de control reafirma el compromiso de las autoridades por salvar vidas en la carretera, buscando reducir tanto el número de accidentes como la gravedad de las lesiones derivadas de los mismos. La vigilancia constante y las campañas de sensibilización siguen siendo herramientas clave para mantener las calles seguras y disminuir las trágicas cifras que Semana tras semana reflejan la realidad de una movilidad responsable.
Fuente: Ministerio del Interior
