

El 30 de enero marcó un hito en la manera en que las ciudades pueden evaluar y planificar su desarrollo urbano a nivel global. Durante la décima edición del evento que une a Shenzhen y Hong Kong, se presentó oficialmente la ‘Agenda del Índice Urbano de Shenzhen (UIS)’, un innovador sistema de medición que promete revolucionar la forma en que entendemos el crecimiento urbano y la calidad de vida en las metrópolis modernas.
Este lanzamiento no solo refleja la experiencia de Shenzhen en 45 años de acelerado desarrollo urbano, sino que también busca compartir sus conocimientos con otras ciudades en fases similares de expansión. La iniciativa cuenta con la colaboración del Instituto Liaowang de la Agencia de Noticias Xinhua, y ha recibido el apoyo académico de instituciones internacionales reconocidas, como ONU-Hábitat y el Centro de Ciudades Habitables de Singapur. La intención es que el UIS sirva como una herramienta tanto para evaluar como para guiar el rumbo de las urbes, colocando a las personas en el centro del análisis.
A diferencia de otros índices tradicionales que se limitan a clasificaciones superficiales, el UIS adopta un enfoque integral y humano. Está estructurado en torno a seis dimensiones principales, que incluyen 19 aspectos secundarios, unos 50 indicadores específicos y una categoría adicional que permite incorporar nuevos elementos en el futuro. Este esquema busca no solo cuantificar el desarrollo urbano, sino también promover un diálogo profundo sobre hacia dónde se dirigen las ciudades y cómo avanzar hacia un futuro más próspero y sustentable.
Shan Liang, director del Centro de Investigación de Planeación Urbana y Recursos de Suelo de Shenzhen, comentó que el UIS es como un “kit de navegación”, que ayuda a las autoridades a mirar hacia atrás, evaluar su situación actual y planificar con visión de futuro. Este planteamiento ha recibido elogios de expertos tanto en Asia como en otras regiones del mundo, quienes ven en esta herramienta una oportunidad para mejorar la gobernanza urbana en contextos de rápido crecimiento, como en América Latina, África y otras partes de Asia.
El interés por este índice ya trasciende las fronteras de China. Su participación en eventos como la Expo de Economía Marina de China 2025 ha permitido que gane notoriedad internacional y que más instituciones lo consideren una referencia útil para gestionar el desarrollo urbano de forma más efectiva y equitativa. Además, se espera que en los próximos meses tenga una mayor presencia en plataformas globales, incluyendo el Foro Urbano Mundial de la ONU en 2026 y la Cumbre Mundial de Ciudades en junio del mismo año.
Este avance llega en un momento en que las ciudades enfrentan desafíos sin precedentes relacionados con el crecimiento poblacional, la sostenibilidad y la calidad de vida. La propuesta de Shenzhen, basada en datos y centrada en las personas, refleja un cambio de paradigma que apuesta por una planificación urbana más inteligente, inclusiva y resiliente. En un mundo donde la urbanización es una tendencia inevitable, herramientas como el UIS podrían ser clave para construir comunidades más humanas y sostenibles en las próximas décadas.
